domingo, 28 de noviembre de 2010

Comentarios de los estudiantes a "Filosofía de la religión"

TEMA 7: FILOSOFÍA DE LA RELIGIÓN

La filosofía de la religión entraña en sí misma la consideración de muchos temas. Sin embargo, uno de los temas dominantes de esta parte del discurso filosófico está en el problema de la existencia de Dios. ¿Es posible demostrar racionalmente la existencia de Dios?

El acercamiento a Dios puede tener una doble vía: la primera, de carácter racional, es aquella que viene dada en la argumentación raciona y lógica de la existencia de Dios. Normalmente esta parte de la filosofía ha sido identificada con la teodicea. La teodicea, empero, no se ocupa propiamente de la existencia de Dios, sino de su justificación. No deja de haber quien considere que la teodicea, más que una filosofía, es una teología fundada en la razón, lo cual de suyo no es correcto, porque el discurso teológico que se funda en la revelación divina busca fundamentarse en los recursos de la razón, de la argumentación y de la lógica en general.

La segunda vía de acercamiento a Dios es a través de la fe, considerada como una virtud teologal que nos permite creer aquello que no vemos y aceptar como dato revelado el hecho de la existencia de Dios. Esta fe es el epicentro del discurso teológico que, si bien en un tiempo todavía reciente se ocupó mucho del problema de la existencia de Dios, sobre todo en esa parte de la teología conocida como apologética, hoy en día el tema de la existencia de Dios no tiene la misma relevancia que ayer, al menos en el discurso teológico.

1. Pruebas a favor de la existencia de Dios

Básicamente son dos los argumentos a favor de la existencia de Dios: el llamado argumento ontológico, de San Anselmo, y las “cinco vías” que demuestran la existencia de Dios.

El argumento ontológico de San Anselmo afirma que si concebimos la idea de Dios es porque Dios existe. Dicho de otro modo, la sola concepción del concepto de Dios da por sentado la existencia de Dios. Este argumento ha sido fuertemente criticado en la filosofía, no sólo por las filosofías ateas, sino también por filosofías marcadamente religiosas. Normalmente se ha dicho que el argumento de San Anselmo es de tipo circular. Más aún, siempre se le ha criticado como un argumento desde el que se podría probar la existencia de una entidad real con sólo pensarla.

Las cinco vías que demuestran la existencia de Dios, según Santo Tomás, son: el movimiento que exige la existencia de un motor inmóvil; las causas eficientes que remiten a una causa incausada; la contingencia de las cosas y la existencia de un ser necesario; la existencia de los diversos grados de perfección que remita a una perfección acabada de la que los demás participemos; el orden y la finalidad existente en el mundo y que remiten a una mente suprema ordenadora. Estos argumentos han sido criticados por muchos filósofos, que no ven en ellos más que una argumentación de tipo cosmológico.
2. Pruebas en contra de la existencia de Dios

Los ateos y los que no encuentran demostrable la existencia de Dios en general, no han visto la necesidad de demostrar racionalmente que Dios no existe. El argumento que se suele esgrimir con más frecuencia en contra de la existencia de Dios, es el de la existencia del mal en el mundo. Es lo que se conoce como la paradoja de Epicuro: Si Dios existe y no puede evitar el mal, no es omnipotente; si Dios existe y no quiere evitar el mal, es un Dios malvado. La debilidad de este argumento en contra de la existencia de Dios es que presupone en Dios la bondad y la omnipotencia.

CUESTIONES COMPLEMENTARIAS

1. ¿Cuál te parece el mejor argumento a favor de la existencia de Dios?

Ninguno. Sí, ninguno. Hace poco leí en la obra de Fernando Vallejo, “El desbarrancadero”, una afirmación que a muchos puede parecer chocante, pero que a mí me pareció atractiva: “Dios no existe y si existe es un cerdo y Colombia un matadero”. Pregunta: ¿Una negación de la existencia de Dios o la negación de una visión sobre Dios? La misma pregunta me gusta formularla a quienes hacen denodados esfuerzos por demostrar la existencia o la inexistencia de Dios: ¿Qué se busca? ¿Probar la existencia de esa realidad que llamamos Dios o probar la existencia de una determinada visión sobre Dios? Y a la inversa: ¿El ateísmo niega la existencia de Dios o la existencia de una determinada visión de Dios?

Creo que allí es donde reside uno de los principales problemas de la demostración racional de la existencia o de la inexistencia de Dios. Me declaro amigo de las distinciones, porque sin llegar a afirmar el ideal cartesiano de las ideas claras y distintas, tengo presente que sigue siendo verdad aquello de “quien no distingue, confunde”, y para mí es evidente la necesidad de distinguir entre la realidad que es Dios en sí mismo y la visión que tengamos sobre Dios. ¿Es fácil hacer esta distinción? Es bastante compleja, porque es prácticamente imposible hacer una distinción químicamente pura entre la realidad de Dios en sí misma y la visión de Dios. Toda visión de sobre Dios responde a una conceptualización de la realidad que llamamos Dios. Pero lo que quiero poner de manifiesto es que detrás del argumento ontológico de San Anselmo y de las vías de Santo Tomás subyace una visión sobre Dios. Aparte de que tales argumentos –el de San Anselmo y el de Santo Tomás- son insostenibles en el presente, habida cuenta de que el sustento metafísico de San Anselmo y la visión cosmológica de Santo Tomás son cosas más que superadas.

Y en esta materia –como en muchas otras- hago mías las palabras de Hans Küng: La fe en Dios no puede serle demostrada al hombre prescindiendo de los componentes existenciales, como si se tratara de eximir al hombre de la ge en vez de desafiarle a creer: no hay una demostración puramente racional de la existencia de Dios que pueda convenir a todos, como consta por la experiencia. (…) las pruebas de la existencia de Dios no resultan en la práctica convincentes para todos. Ni uno solo de tales argumentos es aceptado universalmente. (KÜNG H., ¿Existe Dios, Madrid, Cristiandad, 1979 727 – 728) Quizá por haber asumido esto, es por lo que muchos creyentes, de las distintas religiones, han abandonado la tan agotadora como inútil actitud apologética, en su doble vertiente, y hayan asumido la vía del testimonio y del compromiso como expresión más alta de la fe que profesan.

La cuestión de Dios, finalmente, no es cosa en la que sólo esté implicada la razón humana. La razón es sólo parte de esa realidad, mucho más compleja, que podemos llamar “existencia”, así, sin más. ¿Una demostración racional de la existencia de Dios haría más real la existencia de Dios? ¿Sólo lo racional es real o la razón es sólo parte de de eso que llamamos realidad? Y si a esto le añadimos que el acto de fe, el acto de creer (creer en un sentido gnoseológico y en un sentido existencial) es un hecho personalísimo, en el que sólo debe estar implicada la persona y su capacidad de elegir y decidir.

2. ¿Cuál te parece el peor argumento a favor de la existencia de Dios?

Siendo coherente con lo que expresé anteriormente, tanto el argumento ontológico como las cinco vías me parece que ponen de manifiesto la insuficiencia que ambos poseen para demostrar racionalmente la existencia de Dios. Estas son mis razones:

1. Como expresé más arriba, tanto la metafísica que dio origen al argumento ontológico de San Anselmo como la visión del mundo que dieron origen a las vías de Santo Tomás, han sido más que superadas a lo largo del desarrollo tanto de la filosofía como de la ciencia. Creo que esta proposición no exige de suyo mayor desarrollo para poner de manifiesto su verdad.
2. Tanto el argumento ontológico de San Anselmo como las vías de Santo Tomás, obedecen a un horizonte histórico y cultural muy bien definido. Y no es que yo afirme, con esto, que la verdad de una proposición depende de su contexto histórico, sino que me resulta evidente que un contexto histórico determina en mucho la visión sobre el mundo y sobre la realidad.
3. Los argumentos de San Anselmo y de Santo Tomás presuponen la existencia de un Dios del que ellos quieren ofrecer una demostración racional.

3. ¿Crees que el 'problema del sufrimiento' tiene solución?

Todo depende de lo que se entienda por “solución”. Si por solución entendemos “aniquilación” del sufrimiento, es evidente que el sufrimiento no tiene solución. Si por solución entendemos la asunción del sufrimiento como parte de la naturaleza humana, más que solucionar el problema del sufrimiento daríamos con la vía de aceptar el sufrimiento pacíficamente. Por eso es por lo que pienso que pienso que frente al sufrimiento sólo queda una vía de solución: evitarlo en la medida de lo posible, a través de un ejercicio serio de la libertad como capacidad de decidir responsablemente. (No hay que perder de vista que muchas situaciones de sufrimiento obedecen a un ejercicio irresponsable de la capacidad de decidir y de elegir). Cuando haya sufrimientos que de suyo sean inevitables, hacer lo posible por aniquilarlos, poniendo para ello los medios de que se disponga. (Piénsese, por ejemplo, en el sufrimiento propio de la enfermedad) Y, cuando nos enfrentamos al drama del sufrimiento no culpable, no querido y no buscado, la vía de la aceptación puede que no aniquile el sufrimiento, pero al menos evitará el sufrimiento que de suyo representa no aceptar el sufrimiento.

Ángel Villasmil

¿Cuál te parece el mejor argumento para la existencia de Dios?
El argumento que mejor favorece a la existencia de Dios, es el que apela a la moral; porque la existencia de valores absolutos, no explicables pero si presentes en todas las culturas, nos indican que hay algo superior (amor, libertad, justicia, igualdad, vida, muerte, bien y mal). Sin este sentido moral el mundo, la sociedad se convertiría en un gran caos.
No dejo tampoco de afirmar que razonar a Dios, no es fácil, sin mezclar el hecho de la fe o de la creencia presente en el hombre de alguna u otra manera.
Pero el argumento basado en la moral es el más firme, sabiendo que también tiene profundas críticas. Sin los valores, el hombre seria un mero animal existente, sin: acción, sin convivencia, sin sentido de su existencia; y serian la violencia, el engaño, el crimen, el robo, serian la razón de su defensa para la vida. Con la presencia de la moral, el hombre se somete a ciertos esquemas de carácter universales, que le permiten controlar su propia existencia y convivencia con los otros. Se empeña en buscar el bien aunque haga el mal, “nadie es tan malo que no tenga algo de bueno y viceversa”; y esto bueno es un valor, que rechaza el mal y de dónde proviene sino es a través de la moral absoluta, que justifica la presencia de un Dios bueno. Por eso el hombre no es solo deseo o egoísmo puro, sino que es más bien buscador del bien junto a los otros, rechazando las distintas formas del mal.
John González C.I: 6 831 208

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Hola,aquí va:

2) ¿Cuál te parece el peor argumento a favor de la existencia de Dios?

A pesar de toda la fuerza que haya tenido en un principio, el argumento que me parece peor de todos, al menos en nuestros días, es el argumento ontológico. Deducir la existencia de Dios, por su mera definición, no es suficiente prueba, ni menos, un motivo para alabarlo.

El argumento de San Anselmo, sólo se basa en un silogismo, y parte del supuesto de que la existencia es una propiedad atribuible, en este caso, a un ente por el sólo hecho de su definición; pero este argumento, no dice algo más allá de las palabras, no dice, o mejor dicho, no muestra algo que pueda realmente convencer, no muestra algo que satisfaga totalmente nuestros sentidos y de lo cual no podamos dudar ni por un instante. En este caso, la definición ofrecida es sólo un juego de palabras que carecen de una realidad a la cual hacer referencia, por tanto, es vacío, y no es la mejor prueba para hacer nacer la fe y la creencia en un Dios; además que se puede utilizar para justificar también la existencia de cualquier cosa que se diga perfecta así no tenga relación ni posibilidad de ser en este mundo.

Isbelia Ferrer.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Estética




La estética es la rama de la filosofía que se interesa por el estudio de la belleza y la emoción que genera su contemplación. Tradicionalmente, los filósofos han entendido la emoción estética como aquel sentimiento de sublimidad y retirada del mundo al contemplar una obra. En este sentido, la estética está íntimamente relacionada con la filosofía del arte.
La primera gran cuestión a la cual dedica atención la estética es la definición de arte. Aparentemente, sabemos distinguir cuándo estamos en presencia de una obra artística, pero tenemos dificultad en precisar qué es exactamente el arte. Para atender a esta cuestión, se han explorado varias teorías que pretenden definir el arte.
En primer lugar, la teoría del "aire de familia", apela a la filosofía de Wittgenstein: según este filósofo, el lenguaje es un recurso insuficiente para aglutinar en un solo concepto diferentes instancias del mundo. En este sentido, aquellas instancias que llamamos "artísticas" sólo tienen un aire de familia entre sí, pero es virtualmente imposible precisar una característica universal para todas las obras de arte. De esa manera, el arte es virtualmente indefinible.
Otra teoría, la de la "forma significativa", una obra de arte es aquella que produce emociones distintas a las que cotidianamente vivimos, pues el arte suscita una atención que trasciende al interés práctico. Así, de acuerdo a esta teoría, una obra de arte genera una forma que es reconocida intuitivamente.
Una tercera teoría postula que el arte es definible por su capacidad para generar emoción, a la vez que carece de utilidad práctica. Aún otra teoría postula que una obra de arte reúne dos condiciones: a) es un artificio humano; b) la crítica instituida la acepta como una obra.
Además de la definición del arte, a la estética le interesa discutir cuáles son las relaciones entre lo bello y lo bueno, así como la vinculación que existe entre el arte y la sociedad.

Responde a alguna de estas preguntas con elaboración:

1) ¿Cómo definirías el arte?
2) ¿Crees que una obra hecha con cuerpos humanos torturados alguna vez pueda ser bella?
3) ¿Cuál crees que es el papel que el artista debe desempeñar en la sociedad?

domingo, 21 de noviembre de 2010

Comentarios de los estudiantes a "La política"

¿Cómo juzgas a la democracia al hacer un balance de sus ventajas y desventajas?
La democracia hasta el momento ha sido el modelo político que se ha impuesto en casi todos los países del mundo, aunque muchas veces en la práctica se reflejen con mayó énfasis sus problemas que sus ventajas. Hasta lo momentos no ha surgido un modelo político que pueda imponerse hegemónicamente en todo el mundo dado que cada país, estado o grupo social que habita este planeta tiene características diferentes a las cuales se pretende imponer un modelo de vida y relaciones que puede no ser el más apropiado, a pesar de haber funcionado en otros lugares.
La democracia, desde mi punto de vista, a pesar de los problemas y dificultades que conllevan su implementación es el sistema político que mejor se adapta a nuestras necesidades, al menos en este momento histórico, bajo el contexto en el que vivimos y las circunstancias en las cuales nos encontramos en este momento para el país y los ciudadanos.
La democracia considero que es el sistema más equitativo e igualitario siempre que se implemente con los debidos controles para evitar la corrupción y hegemonía de un grupo poderoso de la población.

3) ¿Bajo qué condiciones estarías dispuesto a practicar la desobediencia civil?
Es muy difícil responder con sinceridad esta pregunta ya que simplemente pensar en ejecutar tal acción no es lo mismo que llevarla a cabo con la plena conciencia de asumir todas las consecuencias que puedan generarse.
Difícilmente se pueden medir las consecuencias de la práctica de la Desobediencia civil como para poder establecer bajo qué condiciones la aplicaría. Habría que preguntarse uno mismo si se tiene la fortaleza, decisión, prudencia y templanza de un Mahatma Gandhi por ejemplo, para sobrellevar la carga y la responsabilidad de tales actos.
En mi caso particular creo que no la practicaría bajo ninguna condición ya que por lo general implica poner en peligro la vida de seres humanos, amigos, compañeros, familiares, entre otros.

4) En tu opinión, ¿cuáles son los límites de la libertad y la igualdad?
Mi libertad termina donde comienza la de mi semejante. Al hablar de libertad debemos considerar los aspectos éticos y morales de las situaciones particulares en las que nos encontremos, más que la perspectiva política. Muchas veces se violenta la libertad del otro, es decir, se le reprime simplemente por no compartir las posiciones políticas o ideológicas. No debemos utilizar la “libertad” para atropellar a todo el que no piense igual que nosotros. Respecto a la igualdad considero que se debe plantear desde la perspectiva de la equidad o como lo explicaba Aristóteles en su ética, “buscar el justo medio” en cada situación.

Miriam Borjas

¿De dónde crees que procede el poder político? En otras palabras, ¿por qué la gente obedece?
Considero que el poder político se establece por consenso de quienes eligen a aquellos que van a guiar los destinos de las personas. El interés se fija en el hecho de otorgarles a los mandatarios o a los líderes elegidos la potestad de dirigir para que estos proporcionen la mayor suma de felicidad posible a los electores.
Sin embargo, el poder se ejerce en ocasiones no por consenso, sino mediante la violencia o se asume con el argumento de la potestad divina como la garantía de la elección. En el primer caso tomo como ejemplo los regímenes dictatoriales o las “conquistas” realizadas por lideres que se han impuesto mediante la fuerza para asumir el poder político e imponer un modelo especifico según el caso. Históricamente hablando recordemos la difusión del imperio romano o las conquistas de Alejandro magno etc. En el segundo caso la religión ha sido fundamental para sostener el poder político mediante el argumento de la potestad divina como garantía de dicho poder. Recordemos la época de las cruzadas donde uno de sus lemas era “Dios lo quiere”. Una vez realizadas la iglesia se imponía territorialmente, religiosa y políticamente. Los reyes recibían de la Iglesia el placet para ser reconocidos como tales delante de los súbditos. En estos casos el primero asume el poder político por la violencia y el segundo mediante la violencia y la persuasión religiosa.
Actualmente, específicamente en nuestro país Venezuela, no estaríamos inmersos en los casos anteriormente mencionados. Aquí la mayoría elige a quienes nos van a proporcionar la felicidad que todos deseamos. Obedecemos a los elegidos porque consideramos que nos van a otorga esa felicidad manifestada en el cumplimiento de las leyes y en el funcionamiento del sistema social y político del país. Por eso obedecemos. El gran problema esta en que no siempre el contrato se cumple y una de las partes, por lo general los elegidos, violan el pacto y no ofrecen los resultados deseados. En este caso según nuestras leyes tendríamos el derecho de quitar y colocar a quienes consideremos pueden otorgarnos esa felicidad.
Otro aspecto importante para obedecer es que esta persona a ser elegida ofrezca una garantía moral de su gestión, es decir, tenga autoridad, que en mi opinión es moral y se gana con las actitudes y aptitudes delante de los elegidos. En este sentido es necesario distinguir entre: poder y autoridad. Con respecto al primero ya dimos los ejemplos con respecto a la conquista y al poder, incluso impuesto desde el argumento de la potestad divina. Este se ejerce siempre mediante violencia o coacción, incluso mediante la retorica. El segundo se gana mediante la actuación y probidad moral, es decir, la actuación virtuosa, en el sentido aristotélico de la palabra virtud, encaminada a la felicidad de quienes obedecen y quienes ejercen el poder.
¿Cómo juzgas a la democracia al hacer un balance de sus ventajas y desventajas?
La democracia sigue siendo hasta ahora la mejor de las opciones sociales frente a las demás ideologías políticas. Con todas las críticas que puedan hacérsele a la democracia considero que al colocarla en la balanza con el socialismo por ejemplo, pesaría mas en beneficios la democracia, porque se convertiría en todo caso en el mal menor frente al socialismo (mal mayor) por poseer mayor grado de justicia frente al comunismo y socialismo que a mi parecer son intrínsecamente injustos. Comparto la frase del libertador: “mas vale la peor de las democracias que la mejor de las dictaduras”. La historia ha demostrado que el socialismo y el comunismo se han enrumbado en todos sus intentos a regímenes totalitarios. Por ejemplo: Cuba y el régimen castrista.
La democracia tienes sus imperfecciones y también resultan injustas en muchas ocasiones, ya por el hecho de que elija la mayoría en todo, se convierte en una injusticia para las minorías que tienen que acatar las decisiones de los porcentajes mayores. Sin embargo, las posibilidades de apelación son mucho mayores que otros sistemas para reelegir, revocar, opinar etc. La motivación económica y la meritocracia académica y laboral son mucho mayores en democracia. Y esto es fundamental en cualquier sistema económico. Creo que se fortalece más una sociedad cuando la los esfuerzos se centran en mejorar y perfeccionar aún mas la democracia. Lo demás sería una involución.
¿Bajo qué condiciones estarías dispuesto a practicar la desobediencia civil?
Cuando una norma viola mi inteligencia y mi voluntad hay que desobedecerla. La razón es que la norma, cuando ya no sirve en su cumplimiento, es decir, cuando ya no cumple el objetivo y exige revisión, debe desobedecerse y procurar, mediante los mecanismos legales, cambiarla y colocar una nueva.
La norma no puede estar por encima de la persona.
En tu opinión, ¿cuáles son los límites de la libertad y la igualdad?
Creo que el criterio para responder esta pregunta esta en la alteridad. El otro es la medida de mi libertad y con respecto al otro puede establecer también criterios de igualdad.
La libertad no es un valor que pueda vivirse a plenitud. ¿Cuando somos totalmente libres? Entendiendo la libertad como la posibilidad de ser y hacer lo que desee sin restricciones. Si esto fuese así el caos no se haría esperar. Mis límites serían aquellos que yo desee imponerme según mis deseos. En este caso no podríamos vivir en sociedad. Apelaríamos a la ley del más fuerte. Nos exterminaríamos en virtud de una libertad mas comprendida.
Los límites de la libertad estarían impuestos por el otro. De igual forma la igualdad. ¿Hasta que punto somos iguales? Obviamente tenemos grados de similitud genotípica, fenotípica, incluso social y política. Pero estos grados de similitud no nos hacen iguales en el sentido estricto de la palabra. Sin embargo para vivir en sociedad armónicamente, tenemos que apelar a esos grados de similitud. Los derechos y las oportunidades deben ser iguales en para todos. Al menos en el deber ser.

Dixso Montes

¿Bajo qué condiciones estarías dispuesto a practicar la desobediencia civil?


Se comenzaría a practicar o a realizar cuando el sistema de gobierno de turno o régimen, viole y atropellé, la libertad individual, la justicia e igualdad de los miembro de la sociedad en democracia, ya que muchos gobiernos de turno que se dicen ser democráticos en palabras, pero sus acciones, son contrarias a su palabra, por ejemplo, un gobierno democrático, debe de fomentar y tolerar, la pluralidad de pensamiento o información, pero cuando no lo tolera o no lo fomenta deja de ser automáticamente un gobierno democrático, ya que la libertad del pensamiento, forman parte de una democracia. Por ende, la desobediencia comienza cuando atentan contra mi libertad, mi integridad como persona insertado en una sociedad democrática.



Nelson Rubio

¿Bajo qué condiciones estarías dispuesto a practicar la desobediencia civil?



El detonante para la desobediencia civil sería el incumplimiento por parte del gobierno de los derechos humanos y garantías en particular como: El derecho a la vida, a la libertad, a la integridad personal, a la propiedad privada entre otros. Claramente al fallar cualquiera de estos escenarios el individuo reaccionaria al ver cuartados los puntos básicos para su desarrollo vital y psicológico; aunque no necesariamente la reacción de desobediencia se llevaría a cabo en el instante de la violación de estos derechos básicos sino también en el caso de que exista el simple riesgo del no cumplimiento de esto.

Sin embargo, existe factores significativos que estimularían a los individuos a dar el trascendental paso hacía la desobediencia civil, como representar un grupo importante en cantidad, pues la insubordinación de una persona no sería un factor de peso para lograr el fin perseguido con ésta acción. La probabilidad de alcanzar el objetivo deseado con la desobediencia es otro elemento que debería tomarse en cuenta, así como el liderazgo y fuerza reaccionaria del gobierno ante estas situaciones, por ejemplo en un gobierno totalitario donde las represalias contra la desobediencia son enérgicas y arduas, en el que las posibilidades de obtener algún beneficio con ésta sean casi nulas pues se crea una situación de miedo generalizado de la población ante las reacciones del estado hacía este tipo de acción rebelde.

Erika Silva

¿Bajo qué condiciones estarías dispuesto a practicar la desobediencia civil?

Pienso que practicaría la desobediencia civil en el momento en que
mis derechos humanos y civiles sean violados por el Gobierno de turno
en el país dónde vivo. En mi caso particular, sería en el momento en
que mi libertad sea cercenada por completo. Algunos ejemplos podrían
ser los siguientes:

- Cuando no pueda expresarme libremente y hacer las cosas que quiera,
dentro del marco democrático. La libertad de expresión y la pluralidad
de pensamiento es un derecho de todos, aquel Gobierno que quiera
controlar lo que las personas dicen o hacen, es un gobierno que hay
que detener. Si llega a suceder el caso en que no pueda salir del país
cuando yo quiera o que me quieran meter presa por tener una franela
que diga “Chávez apesta” practicaría la desobediencia civil.

- Si soy tratada de manera injusta por parte del Gobierno. El derecho
a la propiedad privada, también es un derecho de todos, si quisieran
quitarme mi casa o empresa por cualquier motivo que para mí no tiene
validez, pues entraría en desobediencia civil.

Éstas son algunas de las razones por las cuáles podría practicar la
desobediencia civil y vale la pena destacar que la ejecución de la
misma, a pesar que sería una transgresión a la norma, lo haría de la
manera más consciente y pacífica, siguiendo el ejemplo de grandes
desobedientes civiles como Martin Luther King y Mahatma Gandhi.


Paola Sánchez

¿Bajo qué condiciones estarías dispuesto a practicar la desobediencia civil?


Toda desobediencia civil debe estar justificada, y debe ser respaldada por la mayoría de las personas en una comunidad determinada. Sin embargo, no debe estar a la orden de una minoría encaprichada, que esté en desacuerdo con algunas de las leyes o medidas, tomadas por dicho gobierno. Uno de los principales teóricos y militantes en la actualidad en este aspecto, José Bové, en su obra Pour la désobéissance civique, muestra las características que tiene la misma:

1. es un acto personal y un responsable debe conocer los riesgos y no evadir las sanciones jurídicas.

2. es un acto desinteresado: se desobedece una ley contraria al interés general, no el beneficio personal.

3. es un acto de resistencia colectiva: se moviliza en el contexto de un proyecto más amplio colectivo.

4. es un acto no violento: su objetivo es convertir el tanto del sector público y el oponente, no para provocar la represión o la respuesta armada, propiedad ataque puede tener sólo simbólica.

5. es un acto transparente: actuamos abiertamente.

6. es un acto final: se desobedece después de agotar recursos para el diálogo y las acciones legales.



Como principal rasgo, para aplicar la desobediencia civil, es cuando la estructura social ha sido violentada. Es decir, derechos de libertad. Por ejemplo, en el momento que un aparato de gobierno, promueve el racismo, como ocurrió en Sudáfrica, bajo el régimen de apartheid, o con el trato recibido de los afroamericanos en los EEUU. Otra cosa, que debemos tomar en cuenta es que dicha desobediencia, no necesariamente es violenta. Muestra de eso, es la lograda por Gandhi en la India.

Finalmente, podemos concluir como la desobediencia es un signo, de discrepancia política, totalmente estaría de acuerdo, respetando las características de la misma.


Marcos Govea

¿De dónde crees qué procede el poder político?. En otras palabras ¿Por qué la gente obedece?
Para hablar del poder político; primero tenemos que reconocer que el hombre como ser social, definido por Aristóteles, necesita organizarse junto a otros hombres, y es aquí cuando comienza a ceder espacios y su libertad, para que otros comiencen a organizar y tomar decisiones que los favorezcan a todos; para esto necesitan la organización de la aldea, la ciudad y hasta la empresa. Este ceder su libertad y su espacio a esos otros, es lo que llamamos al poder político, quienes ejercen este poder deben tener la capacidad de producir verdaderos resultados, que beneficien al resto, o que los influencien para que siempre lo respalden.
¿Por qué quienes obedecen ceden? Por que ven en las otras personas, que se destacan en su discurso, en su toma de decisión o en su capacidad de defensa, o sencillamente los pueden favorecer con sus posiciones. Quienes ejercen la autoridad en este caso política, tienen capacidad de tomar decisiones y de influenciar con mayor aceptación a los otros que los obedecen (por que sienten la supremacía de su autoridad). Muchas veces cuando los que obedecen ceden su libertad también buscan mecanismos de controlar la autoridad dada; para que el poder no sea absoluto y acabe sometiéndolos de forma irresponsable a todos. Se reconoce la soberanía en el pueblo que exige al gobernante que cumpla su contrato que es brindar su contraprestación a todos (el bien común).

John González C.I:6.831.208

En tu opinión, ¿cuáles son los límites de la libertad y la igualdad?
Indiscutiblemente estos términos libertad y igualdad están en tela de juicio dentro de nuestra sociedad venezolana entendiendo la libertad como la capacidad de autodeterminación de la voluntad, que permite a los seres humanos actuar como deseen dentro del marco legal que conduce cada nación y la igualdad entendiéndola como el Principio que reconoce a todos los ciudadanos los mismos derechos para todos los miembros de la sociedad.

Indudablemente cada país tiene unos límites bien definidos en cuanto a la libertad que están reflejados en la constitución en los países democráticos por ejemplo nos enfocamos en nuestro país Venezuela todos los seres humanos tienen el derecho a la libertad de expresión y podemos mencionar también que existe en nuestra nación la libertad de culto es decir todo los seres humanos tienen la libertad de elegir cual religión profesa o sigue algo que esta plenamente consagrado en nuestro texto constitucional.
Podemos decir entonces que una de las fortalezas más relevantes de nuestro órgano de ley es el derecho a la libertad de expresión y la libertad de culto que nos brinda nuestra constitución nacional actual. Claro esta libertad también tiene algunos limites jurídicos como por ejemplo cualquier persona que emita un juicio o comentario refiriéndose a otra persona dicho indiciado tiene el derecho de demandarlo si esta persona que emitió ese comentario no presenta las pruebas del comentario o juicio emitido.
En lo referente a la igualdad estoy plenamente convencido que mientras exista esa notable diferencia entre algunas personas que poseen muchísima riqueza y otras que ni siquiera tienen para poder alimentarse no vamos a tener una verdadera igualdad de condiciones en nuestro país.
Sin duda alguna nuestro actual gobierno nacional esta tomando algunas medidas para acortar esa notable diferencia entre quienes tienen demasiado y otros que no tienen nada llevando a cabo la nacionalización de empresas fundamentales como: PDVSA, ENELVEN,CANTV entre otras. Permitiendo esto que las ganancias de estas empresas sean invertidos en los planes sociales tales como: (Misión Sucre, Rivas, Barrio Adentro entre otros) para quienes mas lo necesitan en cada una de las ciudades de nuestro país. Brindándole así educación y salud a las personas que mas lo requieren que quizás nunca pudieron educarse y tienen ahora verdaderamente la posibilidad de atención medica algo que en el pasado nuestros compatriotas tenían muy poco acceso a la salud y a la educación y hoy son ejes fundamentales del gobierno nacional.

Rony Prieto

viernes, 12 de noviembre de 2010

Comentarios de los estudiantes a "La ética"

1) Si al comprar algo, un comerciante desconocido al cual seguramente jamás volverás a ver, se equivoca a tu favor y te devuelve más dinero del que te corresponde, ¿se lo devolverías? ¿Cuál sería tu justificación?

Sí se lo devolvería, la primera causa inmediata por la cual le restituiría su dinero, sería que esa persona la cual me dió más dinero del que correspondía, podría estar en graves problemas porque de no ser el dueño del negocio, él tendría que pagar la cantidad de dinero que devolvió demás y hasta podría perder el trabajo por ser negligente, como en muchas empresas o negocios ha pasado. Asimismo, si fuera el dueño del negocio o la tienda éste perdería parte aunque sea mínima de sus ganancias, y esto no sería bueno para esta persona. La justificación principal sería que pienso en el otro, me coloco en la posición del otro, para poder tomar conciencia, y ver si lo que estoy haciendo esta bien o esta mal y principalmente me impulsaría a devolverle su dinero la máxima bíblica que dice: “Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos” (Mateo 7:12.).
También en la medida que pienso en el otro me estoy reflejando a mi misma, y al devolver ese dinero estoy confiando en que algún día, si llegara a pasarme algo semejante cabría la posibilidad de que esa persona me ayudaría, y si no lo hace, no importa, me siento satisfecha de haber sido consecuente con mis principios morales y por sobre toda las cosas tener mi conciencia tranquila y sentirme en paz conmigo misma.

Diana Salas

1) Si al comprar algo, un comerciante desconocido al cual seguramente jamás volverás a ver, se equivoca a tu favor y te devuelve más dinero del que te corresponde, ¿se lo devolverías? ¿Cuál sería tu justificación?

Sí, de hecho, ya me ha sucedido, siempre lo he regresado, y he dicho: “se ha equivocado a mi favor, tome”. He actuado de esa manera por varías razones ligadas las unas a las otras, por un lado, porque durante mi niñez, entre tantas enseñanzas, me enseñaron que no debía tomar lo que no me pertenecía, crecí condicionada de esa manera y en base a eso, ahora que soy adulta, estoy totalmente segura que si tomo algo que no me pertenece, eso generaría sentimientos terribles en mí, me provocaría malestar, muy al contrario, cuando hago lo inverso, me siento bien conmigo misma, me da tranquilidad saber que he actuado bajo eso que yo entiendo como “bien”, por otro lado, también lo hago porque me gusta mostrar que aún quedan personas y honestas, y me gusta ser un ejemplo en lo concerniente a esos puntos, no pido que sigan mis acciones o que tomen mis convicciones, pero sí existen ciertos actos que traen graves consecuencias, y no me gusta contribuir en ello, tales ejemplos los vivimos día a día cuando tropezamos con personas deshonestas y/o egoístas que quieren siempre ser las primeras en las colas de los bancos sin importar a quien tengan que empujar o a quien tengan que sobornar para llegar de primeros, y me parece que de esa manera es imposible vivir en este mundo que de por sí ya no es fácil, estas personas poseen un comportamiento repulsivo y no aceptable entre seres humanos, de hecho, creo que en muchos casos ni siquiera los animales actúan de tal manera, así que me gusta vivir bajo esa especie de acuerdo tácito en el cual aceptamos ciertas normas para convivir de forma armoniosa.

2) ¿Tenemos autoridad moral para censurar el sacrificio humano entre los aztecas?

Pienso que definitivamente ciertos acontecimientos de la historia, que hoy día consideramos horrorosos, siempre nos parecerán como tal y provocarán malestar en nosotros, y uno de esos tantos lo constituyen los sacrificios humanos entre los aztecas, sin duda alguna no es nada agradable la sensación que experimentamos ante la idea de un sacrificio humano, no obstante, no podemos desprender los hechos de su contexto histórico, primeramente tales sacrificios eran parte de sus ritos, muchos de los hombres sacrificados asentían en ello y era un honor, era parte de su cosmovisión, de su modo de ver y entender el mundo, y desde este momento de la historia no podemos ya juzgar; una vez de tener conocimiento de todas esas cosas que pasaron sólo queda superar, de otro modo, estaríamos eternamente censurando hechos y no terminaríamos de avanzar ni de censurar los nuestros hoy día para mejorar, sino, sólo pensemos ¿cómo nos sentiríamos hoy día si un grupo toma a un hombre para destrozar su cuerpo, someterlo a tortura y terminar dándole muerte? Definitivamente mal, esos hechos causan horror, pero ¿cómo podríamos censurar desde hoy el hecho de que injustamente castigaran a Jesús Cristo y lo sometieran a tanto dolor, sobre todo cuando el mismo estaba preparado para ello? Sin duda diríamos que la sociedad estaba enferma, que él también lo estuvo y otro sin fin de argumentos, sin embargo, incluso para quien no le guste, debemos aceptar que la moral cambia, la historia ya lo ha demostrado, si deben y han existido ciertos principios que parecen haberse mantenido, tales como ¡no matarás! pero hay casos en los cuales escapa y no podemos hacer nada ante ello, esto nos muestra dos cosas, primero que efectivamente el concepto de moral ha variado a lo largo del tiempo y en segundo lugar que no es fácil universalizar un sólo principio. El caso de los aztecas fue muy particular, ya que de ambos lados, tanto del conquistado como del conquistador, se dieron hechos atroces en los cuales se sustituyó una matanza por otra, un sacrificio por otro, así que, desde mi punto de vista, sólo nos queda aceptar y continuar formando nuestros propios valores, tal como ya lo ha dicho nuestro pensador latinoamericano Leopoldo Zea en su ensayo Tarea para una filosofía latinoamericana:

No quiere decir que debamos desconocer como si no fuera parte de nuestra situación, esa situación que en alguna forma nos corresponde como humanos y como hijos de una cultura como lo es la europea.

…dichos valores tendrán que ser abstraídos de las nuevas circunstancias en que el hombre se encuentra… es menester que rechace todo sentimiento de inferioridad, todo posible resentimiento, exponiendo sus puntos de vista como el que sabe que está diciendo una verdad, su verdad. Esta verdad no podrá ser ni inferior ni superior a otra, será su verdad, su auténtica y sincera verdad”. (ZEA, 1972)

¿Cuál es tu postura frente a alguno de estos temas?:

a) El aborto; Partiendo desde momento en el cual vivimos, considero que es tiempo ya de legalizarlo hasta cierto tiempo de gestación, no sólo porque es necesario que la mujer decida con su propio cuerpo lo que desee, lo cual involucra también la elección de ser madre, sino porque la época en la cual vivimos así lo amerita, sobre todo en nuestro caso particular, Venezuela. En nuestro país observamos cada día un creciente y descontrolado aumento de la población, madres que tienen hijos que no quieren, y que por tanto no les brindarán amor ni tendrán una buena calidad de vida, sino que crecerán y se educarán en las calles y terminarán formando parte de las estadísticas de altos índices de inseguridad y de pobreza. Por tanto, se debe legalizar el aborto, discutiendo previamente y desde el punto de vista médico el momento en el cual comienza formalmente la vida, y el más idóneo, en el que la madre correrá menos riesgo, ya que al instante de ser concebido y un cierto tiempo posterior, pienso que no hay vida totalmente, sino que se intenta formar. Un aborto practicado a un feto de 5 o 6 seis meses sin duda alguna es un delito, puesto que ya está formado un ser humano, y si aún, evadiendo todas estas condiciones, una mujer cuyo embarazo no es deseado, no consiente en someterse al procedimiento del aborto por temor o por sus principios morales, debería contar con más opciones, razón por la cual es necesario incentivar y acelerar los mecanismos de adopción. Es lamentable que esto suceda, y por eso, es más urgente aún hoy día adoptar medidas para brindar información sobre la planificación y el uso de métodos anticonceptivos haciéndolos llegar a las mujeres, sobre todo en una sociedad que ha mostrado que no le es fácil establecer la institución del matrimonio. En nuestro país ya empiezan algunos avances, uno de ellos, son las jornadas de esterilización que han estado llevando a cabo para ayudar a las mujeres que no cuentan con los recursos necesarios para hacerlo por su cuenta.

Isbelia.

Si al comprar algo, un comerciante desconocido al cual seguramente jamás volverás a ver, se equivoca a tu favor y te devuelve más dinero del que te corresponde, ¿se lo devolverías? ¿Cuál sería tu justificación?

Si lo devolvería. La razón fundamental de mi actitud esta en el hecho de esperar el mismo trato que ofrezco a la persona si los papeles llegasen a invertirse y la equivocación no fuese a mi favor. Considero que la convicción religiosa juega un papel importantísimo en mi decisión de devolver lo que no me pertenece o no me he ganado, es confiar en la premisa fundamental de: “trata a lo demás como quieres que te traten” o “Con la misma medida con que midas será medido”.
También la máxima que resume, en el caso de la creencia cristiana, la ley de Dios: “Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo”. Estas afirmaciones son principios de vida y trato de actuar en función de ellos. No se trata de actuar por miedo o temor a un castigo, pues siendo el caso sería actuar o vivir bajo la sombra de un Dios represor y castigador en el cual no creo. Para mi Es absurda esta creencia. .
Se trata de fundamentar la acción en la fe, donde se cumple aquello de recoger lo que se siembra. Y esto no solamente es teológico sino también lógico y filosófico. No se puede recoger otra cosa que aquello que se siembra. Si la honestidad es mi siembra espero recibir también ese fruto de los demás.
Sin embargo, la realidad es que en ocasiones, actuando honestamente no se recibe el mismo trato. En este caso sigue jugando un papel fundamental la convicción religiosa con más razón, espero que Dios implemente su justicia.

Esto me lleva a la siguiente conclusión.
¿Se puede actuar honestamente sin referir mis acciones moralmente buenas a Dios?
= SI. De hecho algunos filántropos que no toman en cuenta a Dios actúan haciendo el bien sólo por la gratificación del bien realizado. Sin embargo, creo que todos esperamos algo. Siempre. Las acciones que realizamos en el fondo esperan gratificación, sino, no las realizamos. La reciprocidad es una exigencia en las acciones de todo ser humano. Sino lo fuera, perderían sentido.

Esto de “Hacer el bien sin esperar nada a cambio” no es muy real. Así la recompensa no sea de la persona a quien se le hace el bien, el placer que se experimenta de hacerlo, es suficiente para muchos. Si no genera al menos este placer, no tendría sentido actuar de esta forma.

2. creo que quien actúa honestamente haciendo el bien con la convicción de la fe no tiene ningún riesgo de frustración alguna. Recuerdo en este momento a la madre teresa de Calcuta. ¿Que la motivo a hacer el bien sin esperar nada de los destinatarios de sus acciones? Dinero?, fama?, simple placer de hacer el bien? Ninguna de las anteriores afirmaciones es suficiente. Sólo su convicción religiosa de esperar de Dios el premio por las acciones realizadas.

Dixso Montes.

¿Crees que hay una distinción entre “ser” y “deber ser”?

Por supuesto que sí. Particularmente, pienso que el “ser”
hace referencia a lo biológico, lo orgánico, lo natural, todo aquello
que es inherente al ser humano. Por ejemplo, las necesidades
fisiológicas, como el agua, aire, alimento, entre otras. Así como
también podemos incluir la parte instintiva y pulsional del hombre.


Por otro lado, se puede decir que el “deber ser” hace
referencia a la parte racional del hombre, en tanto que habla de la
voluntad del mismo a hacer algo, va más allá de lo biológico, de lo
instintivo, implica un compromiso cognitivo y abstraccionista. Se
puede decir, que tiene que ver con las invenciones del hombre para
responderse una pregunta crucial que ha surgido desde los comienzos de
la humanidad ¿Cómo debo ser? Y las preguntas ulteriores… ¿Cómo se
vive? ¿Cómo se hace? En pocas palabras para saber sobre el que-hacer
humano. A partir de esto, podemos ver como a se han producido pautas,
normas o direcciones acerca de cómo debe comportarse un ser humano,
que van desde lo religioso hasta teorías filosóficas como las de Kant.


Es precisamente, del lado del “deber ser” que entra la
ética o moral en juego, ya que trata sobre la voluntades del hombre,
va más allá de sus necesidades, de lo órganico. Cuestiones como lo
bueno y lo malo, la libertad, lo normal y lo anormal, se hacen
tangibles a la hora de hablar del “deber ser”.


Se debe tomar en cuenta que el “ser” y el “deber ser”,
explican cómo ocurre la alienación del sujeto al mundo: nace un niño y
es introducido a éste, a un mundo que ya tiene reglas, pautas e
ideales tanto universales, culturales, como familiares, de los cuales
este niño tomará o dejará. El “deber ser” juega un papel muy
importante en la constitución subjetiva de cada sujeto, puesto que es
precisamente de este referente que el ser humano trazará sus ideales,
se construirá la personalidad y moldeará su comportamiento en el
mundo.


Paola Sánchez.

1) Si al comprar algo, un comerciante desconocido al cual seguramente jamás volverás a ver, se equivoca a tu favor y te devuelve más dinero del que te corresponde, ¿se lo devolverías? ¿Cuál sería tu justificación?


Sí, lo devolvería, y lo he hecho; pero tengo que aclarar que no he devuelto el dinero o el objeto que me es ajeno como producto de un decisión reflexiva o pensando en si efectivamente estaba haciendo algo correcto, ni por haber sentido compasión por la otra persona, lo he hecho por costumbre, porque sabía que eso era lo que se debía hacer, es decir que fue un acto enmarcado en la ética deontológica, pero no por eso me parece que haya hecho "el bien" y esta es justamente mi critica a este tipo de ética, pues no me parece hacer el bien sea hacer las cosas solo por el hecho de que es lo que hay que hacer, con esto las personas actúan bajo ideas fijas, como una especie de robot que actúa porque lo han programado justamente para reaccionar de ciertas maneras.



Yo no valoro el hecho de devolver un bien ajeno solo por estar condicionado para pensar que es lo correcto, valoro mas la opinión propia y la acción como resultante de la consideración de cada caso en particular, por ejemplo si el comerciante fue descortés, abusivo con su trato (como muchos comerciantes maracuchos) yo estaría realmente contenta de que se equivocara a mi favor y muy probablemente no le devolvería el dinero porque no se lo merecería; una actitud así me parece más autentica y humana que la que propone Kant, que no contempla a mi parecer la individualidad y la particularidad de los casos a los que el ser humano se enfrenta.


Por esa razón yo me adscribiría a la ética consecuencialista, me parece mas honesta, pues es natural que el ser humano prevea las consecuencias de sus actos, es más responsable y condescendiente con la libertad del individuo que la ética deontológica, la cual me juzgo en cierta medida dogmática y cerrada a la reflexión; por lo que a la tercera pregunta, si el asesino pregunta por el paradero de mi hermano y yo lo sé, claro que mentiría, pero solo si estoy segura primero que mi vida no corre riesgo al mentir, es decir si el asesino al darse cuenta que mentí no vendrá a matarme; además donde quedan mis deberes de hermana si pudiendo mentir para salvarle la vida no lo hiciera, la única razón que veo para no mentir seria que no quisiera para nada a mi hermano y deseara su muere.



La ética consecuencialista a mi parecer se adapta mas al pensamiento natural del ser humano, a la innata búsqueda de seguridad y autoprotección, y por esto mismo no creo que la ética deontologico pueda llevarse como un modo de vida, puede ser útil en muchos casos utilizar el argumento de: hay que hacerlo porque es mi deber. Pero el tomarlo como norma no me parece una postura poco filosófica.



Erika Silva

Si al comprar algo, un comerciante desconocido al cual seguramente jamás volverás a ver, se equivoca a tu favor y te devuelve más dinero del que te corresponde, ¿se lo devolverías? ¿Cuál sería tu justificación?



Si alguien se equivoca con un vuelto a mi favor; lo devolvería al darme cuenta de la demasía. ¿Por qué? Creo que el hombre y la mujer son un micro cosmos pertenecientes al macro cosmos, somos piezas de un lego universal, donde cada parte debe ir en su lugar y cumplir su función, si una pieza intenta pasar por encima de otra, se acaba la armonía, por lo tanto la estructura perderá su fin original, partiendo desde esta visión, creo en lo que decía Inmanuel Kant, filósofo alemán; hay una diferencia entre los seres humanos y las cosas, las cosas tienen precio y los seres humanos tienen dignidad y eso es pues lo que significa tener la posibilidad de calificar, de adjetivar, en este caso la vida como una vida humana, cuando tenemos dignidad, cuando la reconocemos, cuando asumimos el derecho a tenerla y el deber de respetar la vida del otro/otra, ese sentido de comunicación empática para vivir en comuna, para ser ciudadanos/ciudadanas en la polis, ser demos en carne y espíritu.

¿Si al obrar de esta manera espero una retribución del otro/otra? no mi esperanza es llegar a la meta, a ese camino de encuentro con la otredad, donde las únicas penalidades son impuestas por las leyes de acción y reacción físicas del universo.

Y para esto llevo conmigo, parte del poema de amor “El Gurudev” de Rabindranaz Tagore, uno de los mejores amigos del Alma Grande; Gandhi.
“Sí nadie responde a tu llamado, avanza sólo, avanza sólo…”


Indira Arrieta

3) Si sabes dónde está tu hermano, y un asesino te pregunta por su paradero, ¿mentirías? En función de tu respuesta, ¿te adscribirías a la ética deontológica o consecuencialista?
En este caso es compleja y extrema la consideración de una posición suficientemente argumentada, puesto que aun cuando la justificación moral no sea el centro de atención para algunos filósofos en materia de la ética, la adopción de una posición estaría influenciada por un alto nivel de emocionalidad, en este caso el temor que nos apartaría de los designios de Dios en buena parte, puesto que me llevaría a la mentira y al relativismo temporal del consecuencialismo, criterio que no comparto como válido por su carácter de utilidad en las acciones humanas. Dado el contexto y considerando la muy probable amenaza para emitir una respuesta casi inmediata y sin tiempo para mayor elección, lo que puede poner en peligro incluso a otro familiar allí presente o la vida propia.

Lo anterior nos lleva a preguntarnos, a caso ¿es objetivamente moral ayudar a un asesino? Muy probable y razonablemente no, mas alla que sea un familiar el acto moral debe atender a un principio y una esencia en este caso seria lo bueno; y ¿Qué es lo bueno en esta situación?, ¿ayudar a un asesino o proteger la vida de un ser humano?, desde un punto de vista lógico defender el valor de la vida sería la respuesta aunque tal vez haya quien piense lo opuesto. En este sentido es preciso subrayar que aun cuando la moral debe ser objetiva y permanecer a través del tiempo según lo plantea el enfoque deontológico del deber, existen excepciones de la norma que demuestran que el campo de la ética no puede ser un triangulo totalmente cerrado a otras perspectivas filosóficas por la complejidad y la amplitud que conllevan.

Eduardo Lossada

Respuesta a la pregunta 1
Si, devolvería, a ese comerciante el dinero que me dio de más. La justificación tiene un principio claro, que es la regla de oro “no hagas a nadie, lo que no te gustaría que te hicieran a ti”; esta regla tiene dos fundamentos especiales: -La enseñanza de la fe que se profesa. “No hagas el mal a nadie, temor a Dios y testimonio de vida ante lo que crees; reafirmado en la vida familiar”. – El segundo es la convivencia social, se espera que en la medida que se es honrado, se espera que los demás también lo sean contigo; si el vendedor se equivocó hacerle caer en cuenta de su error; además no sabemos si ese hecho le cause un mal, a tal extremo que lo despidan y tenga que pasar necesidades él y su familia; no es bueno ser mezquino; hay que ayudar y ser honrado ante los otros. Lo que hagas por los otros, los otros lo harán por ti y por los tuyos.

John González.
C.I: 6.831.208.


1) Si al comprar algo, un comerciante desconocido al cual seguramente jamás volverás a ver, se equivoca a tu favor y te devuelve más dinero del que te corresponde, ¿se lo devolverías? ¿Cuál sería tu justificación?


Sin lugar a dudas lo devolvería, en primer lugar, no por pensar que Dios me castigaría, ni por preocuparme por la persona que la vayan a despedir de su trabajo por ese error, tampoco debido a que el negocio tenga perdidas, y menos porque espero que algún día, cuando yo cometa esa equivocación alguien tenga el mismo gesto. Lo cual, me parece un gesto ínfimo, realizar un acto de “buena voluntad” con el fin de esperar algo a cambio. Eso me recuerda, la actitud de algunas personas, frente aquellas las cuales tienen un solo hijo(a) y no tienen más, tomando en consideración que la pareja se encuentra solvente, como en edad fértil para tener más hijos. La gente les comenta: ‟deberían tener 2 hijos más ¿Quién los va cuidar cuando estén viejos?” el realizar un acto, con tener siempre la idea de esperar algo a cambio, no me parece honesto. De modo similar, otro ejemplo cotidiano: en un autobús, se monta una mujer de avanzada edad, la cual no puede estar de pie, algunos ofrecen el asiento e internamente dicen: “me va a ir bien o pa´ ver si me pego el kino el domingo”.

Finalmente, justificaría la devolución del dinero, por el malestar personal, de poseer algo que no es de mi propiedad, como además lo expresa el sabio poeta romano Juvenal en sus Sátiras: “La integridad del hombre se mide por su conducta, no por sus profesiones”.


Marcos Govea

Responde con elaboración a alguna de estas preguntas:

1) Si al comprar algo, un comerciante desconocido al cual seguramente jamás volverás a ver, se equivoca a tu favor y te devuelve más dinero del que te corresponde, ¿se lo devolverías? ¿Cuál sería tu justificación?

Inmediatamente le hago ver su error y le devuelvo el dinero que me ha dado de más. Para mí en estos casos uno debe actuar según el “deber ser” ya que es lo correcto, lo justo, según mi punto de vista ético. Simplemente ese dinero demás no es mío, no me pertenece y por lo tanto debo devolverlo. En este caso mi actitud sería kantiana, por decirlo de algún modo, ya que independientemente de las leyes, de la situación y sus consecuencias el “deber ser” es devolver el dinero de más.

2) ¿Tenemos autoridad moral para censurar el sacrificio humano entre los aztecas?

Como la moral se refiere a las costumbres y estas varían según las culturas y el contexto histórico no tenemos “autoridad moral” para censurar el sacrificio humano entre los aztecas. En todo caso si vamos a realizar algún análisis de estas costumbres debemos primeramente estudiar su cultura, sus principios religiosos y las razones por las cuales realizaban dichos sacrificios.
Para los Aztecas la finalidad del sacrificio era la de ofrecer un don a los dioses y bajo la perspectiva de este pueblo la ofrenda más apreciada era la sangre, considerada la linfa vital y regeneradora. Los seres humanos eran inmolados para nutrir a los dioses, para mostrar agradecimiento o para calmar su ira en caso de carestía o sequía.
Los sacrificios acompañaban a los fenómenos astronómicos y las ceremonias como: las fiestas del calendario, las coronaciones, los matrimonios de los soberanos y los ritos dedicados a los templos y edificios importantes.
Incluso entre olmecas y mayas se practicaba el autosacrificio, que consistía en la pérdida de la propia sangre provocada realizándose varias heridas en el cuerpo. Este autosacrificio era efectuado para alimentar la tierra con el líquido vital y permitir una abundante cosecha.
Así como nosotros no tenemos autoridad moral para juzgar la religiosidad de los Aztecas ellos tampoco la tendrían, en el supuesto negado de que fuese posible, o cualquier otra cultura de nuestra época, como para juzgar nuestras costumbres religiosas de adorar y postrarnos ante la imagen de un cadáver fuertemente torturado, beber su sangre y comer su carne, simbólicamente, en cada ceremonia. Ellos no comprenderían nuestros ritos.

Miriam Borjas

¿Tenemos autoridad moral para censurar el sacrificio humano entre los aztecas?

Cuando hablamos de moral tenemos que decir aquí nos remontamos a las vivencias y costumbres que recibe cada ser humano en el contexto social de cada individuo entendiendo la moral como un conjunto de normas o reglas que nos enseñan nuestras familias y la sociedad de manera subjetiva de que es lo bueno y lo malo en determinado momento.
También podemos decir que en los países democráticos existe una constitución que es el órgano jurídico que rige cual actuación o acción es buena o mala dentro del país y por ende nos describe como debemos comportarnos y como no debemos comportarnos, también subjetivamente ya que estas constituciones son redactadas y aprobadas por constituyentes que tienen sus visiones personales del mundo.
Indudablemente que los sacrificios humanos entre los aztecas estaban influenciados por esas mitologías religiosas de la época y en ese contexto histórico especifico esos sacrificios de seres humanos lo realizaban para rendirle veneración a sus dioses y dentro de esa dinámica de vida entre los aztecas no era moralmente un acto malo ya que lo hacían basado en sus creencias religiosas y mitológicas.
Sin duda que en la actualidad justificar este tipo de sacrificios humanos es una aberración ya que este tipo de sacrificios de seres humanos va en contra de los derechos humanos que en la actualidad es un derecho de carácter mundial que como órgano jurídico nos ampara a todos los seres humanos del mundo como lo es el derecho a la vida que tiene todo ser humano. Como es sabido hay algunos países que existe la pena de muerte pero se le aplica cuando algún ciudadano haya infringido de forma grotesca el ordenamiento jurídico de su país como por ejemplo: ser un asesino en serie.
Puedo decir entonces que desde mi perspectiva moral es imposible justificar el sacrificio de seres humanos ya que mis creencias familiares nuestra constitución y nuestras costumbres me dicen que es un acto aberrante y por ende no estoy de acuerdo tampoco con la pena de muerte como órgano sancionador.

Rony prieto.


TEMA 5: LA ÉTICA

Muy a pesar de que la palabra “ética” se suele identificar con la palabra “moral” en el discurso filosófico, quizá haya que examinar con detenimiento si estas palabras son en sí mismas sinónimas o, si por el contrario, cada una tiene su especificidad. Por los momentos y para los efectos que me ocupan, asumo momentáneamente la identificación entre ética y moral dentro del discurso filosófico. No obstante, este es un problema abierto en los que cada postura tiene sus argumentos. Por esgrimir uno solo, hay quienes piensan que el discurso ético es la reflexión sobre los valores desde un punto de vista netamente racional, mientras que la moral es un discurso sobre los valores que, sin renunciar al discurso racional, integra en sí los valores propios de una religión. Pero, como digo, de momento y para los efectos de este escrito, asumo la identificación de la ética y la moral dentro del discurso de la filosofía.

Habría que añadir otra cuestión que se sumaría a las cuestiones disputadas dentro de esta materia: la entidad científica de la ética. Dicho de otro modo, ¿es la ética una ciencia? Tampoco existe unanimidad en la respuesta a esta pregunta. Mientras que para algunos la ética y la estética es ciencia de los valores, para otros la ética no tiene un estatuto epistemológico de carácter científico. Tampoco es este el lugar correspondiente para zanjar esta discusión.

1. La justificación moral

Existe una claridad y acuerdo común en la aceptación de la ética como la parte de la filosofía que se encarga de las consideraciones sobre lo que es bueno y sobre el deber ser. En este sentido, la ética, a diferencia de la epistemología, por ejemplo, tiene como cometido decir cómo debe ser el mundo y no cómo es el mundo en sí mismo. Por esta razón es por lo que la ética tiene un carácter prescriptivo y no descriptivo.

Ahora bien, si la ética es la parte de la filosofía que, teniendo un carácter prescriptivo, dice cómo debe ser el mundo y qué es lo bueno, la pregunta sobre la justificación moral queda abierta. Dicho de otro modo, si la ética prescribe la realización del bien como el deber ser, ¿cuál es la justificación de que debemos realizar el bien y no el mal? Los filósofos no han sido prolijos en los que a la justificación moral se refiere. Uno de los primeros que se dedicó a reflexionar sobre el tema de la justificación moral fue Platón, problema que plantea en el mito del “Anillo de Giges”, el que, en definitiva, la justificación moral viene dada por la “visibilidad”, esto es, hacemos el bien y evitamos el mal por la censura o alabanza de que podamos ser objetos. En otras palabras, la razón de la realización del bien estaría en lo que, en términos de la sociología contemporánea llamaríamos “control social”.

Por su parte, Kant situaba la justificación moral en Dios. Las razones de orden teológico han sido asumidas por mucho como la justificación de la realización del bien. En un antiguo catecismo de la Iglesia Católica, por ejemplo, al tratar de definir a Dios, se decía: “Dios es nuestro padre, que está en el cielo, en la tierra y todas partes, que premia a los buenos y castiga a los malos”. En términos teológicos contemporáneos esta visión ha sido conocida como la “doctrina de la retribución”, según la cual, de acuerdo haya sido el comportamiento de la persona, así será su desenlace definitivo en esta y en la otra vida. Cabe destacar, sin embargo, que la doctrina de la retribución, aparte de ser cuestionada de manera frecuente por la teología contemporánea, presenta muchas dificultades, por ejemplo, en la misma Biblia, específicamente en el libro de Job. Job es el hombre justo de la Biblia, pero que tiene que enfrentarse con toda suerte de calamidades desde las que logra “descubrir” el “verdadero” ser de Dios.

La “emoción” y la satisfacción de hacer el bien es otra de las razones por las que podemos llegar a la justificación moral. En efecto, no es difícil encontrar personas que realicen el bien y estén sujetas a la consideración del “deber ser” por el deseo de sentirse bien consigo mismas y con los demás. En este tipo de justificación moral, el bien y el deber ser son tenidos en función de la persona que los realiza y no del bien y el deber ser en sí mismos. Esta visión bien podría encajar dentro de una visión utilitarista de la moral, como veremos más abajo.

Finalmente, otra de las razones con las que llegamos a la justificación moral es el contrato dentro del orden social. Siendo como somos esencialmente sociales, los seres humanos tenemos que llegar a acuerdos específicos que nos permitan vivir en sociedad de manera armoniosa. La justificación moral en este orden estaría dada en el imperativo de vivir en sociedad y en la necesidad de convivir armoniosamente en ella. En parte, al igual que en la anterior, en esta visión de la justificación moral subyace una visión utilitarista del bien y del deber ser.

2. Relativismo y Objetivismo

El relativismo es una tendencia filosófica que afirma la inexistencia de principios de carácter universal y necesario, sino que todos los hechos del mundo dependen de la subjetividad del individuo y del contexto en el que tienen lugar los hechos y los acontecimientos. Por esta razón es por lo que es posible hablar de un relativismo filosófico o gnoseológico, un relativismo ético y un relativismo cultural. Una de las formas más peligrosas del relativismo está en el llamado relativismo moral o ético, donde la bondad o maldad de los hechos ya no dependen de las nociones del bien y del mal, sino de los contextos donde se realizan los hechos. En otras palabras, una acción será buena o mala dependiendo del contexto y de las circunstancias en las que se realiza.

Por el contrario, el objetivismo es una tendencia filosófica que admite que el bien, los valores y el deber ser tienen un carácter en sí mismos, objetivos, independientemente de la consideración subjetiva de los mismos y del contexto en el que se realicen.

3. Deontología y Consecuencialismo

La deontología es una rama de la ética que se encarga del estudio de los fundamentos del deber y de las normas morales. Por esta razón, se conoce a la deontología como una de las ramas de la llamada “ética normativa” que, junto con la axiología, tiene la finalidad de describir el bien y el mal dentro del comportamiento moral de las personas. La deontología, por tanto, considera el deber ser y en bien como realidades objetivas, vistas en sí mismas, independientemente del contexto y de las circunstancias que los rodean.

A diferencia de la deontología, el consecuencialismo es el conjunto de teorías que sostienen que lo ético no depende del hecho en sí, independientemente de que sea bueno o malo, sino de las consecuencias del hecho. En definitiva, el consecuencialismo estima la valoración moral de un hecho dependiendo de sus consecuencias. Si un hecho objetivamente malo trae consecuencias buenas, nos encontramos con una acción ética. Se trata, pues, de una visión subjetivista de la ética, ligada al contexto y a las circunstancias del quehacer moral de la persona. Se trata, pues, del carácter utilitarista de la ética donde lo que importa es el fin, independientemente de los medios que se empleen en la obtención de dicho fin. El utilitarismo ético centra la atención, pues, en aquello que se estima como valioso para los individuos.

4. Naturalismo y no-naturalismo en ética.

En líneas generales, el naturalismo es una doctrina de carácter metafísico que afirma como existente la realidad natural. El naturalismo no admite la posibilidad de una entidad que vaya más allá de lo que es natural. El naturalismo ético sostiene, por lo tanto, el carácter descriptivo de los juicios morales. Los juicios morales, por lo tanto, serán juicios de hecho. Los enunciados morales, pues, tienen un carácter descriptivo de hechos empíricos.

El no naturalismo, sostenido principalmente por George Edward Moore (1873 – 1952) sostiene que el naturalismo ético se basa en la falacia naturalista, en la que se incurren en el error de deducir el “deber ser” a partir del ser. En otras palabras, cuando se deducen los juicios de valor a partir de los juicios de hecho. Para Moore las verdades éticas deben conocerse a partir de lo que él mismo llamó intuición moral.









CUESTIONES COMPLEMENTARIAS

1. Si al comprar algo, un comerciante desconocido al cual seguramente jamás volverás a ver, se equivoca a tu favor y te devuelve más dinero del que te corresponde, ¿se lo devolverías? ¿Cuál sería tu justificación?

Evidentemente que sí. De hecho, al responder esta pregunta no puedo dejar de recordar un episodio en el que, siendo adolescente y habiendo comprado algo en un supermercado, la cajera me devolvió más del dinero que correspondía devolverme. Al llegar a mi casa y contarle el asunto a mi madre, ella hizo que me devolviera al establecimiento y devolviera el dinero que me habían dado demás. Desde ese momento y en sucesivas ocasiones, asumí que hay valores objetivos, en sí mismos, que deben respetarse, aunque las circunstancias sean “favorables” para que evitar esos valores. En este sentido, pues, podría decir que una de las principales justificaciones morales estriba en la educación y en la formación, que permiten descubrir en los valores realidades imperativas que no deben estar supeditadas a circunstancias puntuales o a contextos particulares.

2. ¿Tenemos autoridad moral para censurar el sacrificio humano entre los aztecas?

El juicio moral –la censura o no- del sacrificio humano en los aztecas no tendría un carácter ético, sino histórico. Y es en la valoración histórica de los hechos donde no se debe caer en el error historiográfico de juzgar situaciones del pasado con criterios de valoración propios del presente. Lo contrario sería caer en el anacronismo, porque estaríamos presentando como propio de una época y de un contexto realidades que no pertenecían ni al contexto ni a la época.

Ahora bien, si de lo que se trata es de hacer un juicio moral sobre el hecho en sí mismo, independientemente de las circunstancias de carácter histórico y cultural, es evidente que no admitiría en modo alguno el sacrificio de los seres humanos. De acuerdo a la ética kantiana en general y del imperativo categórico en particular, el hombre tiene carácter de fin y no de medio. Desde esta visión deontológica, los el deber ser existe en sí mismo, independientemente de las circunstancias y de los contextos en el que se realice.

3. ¿Crees que hay una distinción entre “ser” y “deber ser”?

El primero en establecer la diferencia entre el “ser” y el “deber ser” fue David Hume (1711 – 1776). Esta distinción se deriva, esencialmente, de su visión epistemológica: todo conocimiento proviene de la experiencia sensible y su consideración de las cuestiones morales tiene un basamento empírico. Por lo tanto, los juicios morales no se basan exclusivamente en la razón, porque el papel de la razón no es la formación de los juicios morales, sino extraer la realidad de los hechos sensibles. Por lo tanto, la razón, a diferencia de lo que opinaba Kant, no sirve para fundamentar una ética. Para Hume no es posible que el deber ser se pueda extraer del ser.

En mi consideración, existe una clara distinción entre el ser y el deber ser. El ser se corresponde con la realidad objetiva, con lo que las cosas son en sí mismas, independientemente de su bondad o maldad. El deber ser, por el contrario, por ser el fundamento de la ética y del comportamiento moral, indica cómo tiene que ser el mundo. Mientras que el ser apunta a una visión descriptiva de la realidad, el deber ser apunta a una visión prescriptiva del mundo.

Ángel Villasmil

jueves, 4 de noviembre de 2010

Comentarios de los estudiantes a "La retórica"

1. ¿Crees inmoral que un abogado persuada a un jurado a favor de una creencia, aun si esta creencia es falsa?
Si partimos del hecho que la retórica es el arte de persuadir, o que a través del discurso busca es ese fin, convencer, no creo que sea tan inmoral, primeramente porque el abogado parte del hecho de la “presunción de inocencia” mediante el cual, nadie es culpable hasta demostrar lo contrario, ya que el determinado hecho se presume, pero no se ha comprobado, en segundo lugar, garantiza el derecho de defensa que tiene cada individuo, horroroso sería que alguien dijese tener la razón y sin saber si es así o no, igual no se tomara en cuenta la palabra de la otra parte para intentar argumentar algo que le ayude, en tercer lugar, luego de partir de su presunción de inocencia y garantizar el derecho a la defensa de cualquier individuo, cualquier discurso que utilice la defensa para “comprobar” que alguien es inocente no valdrá de mucho si la otra parte, quien acusa (fiscal) lleva todas las pruebas convincentes del hecho, y de hecho, así funciona el sistema, en cualquier parte del mundo debería ser así, es tema de otra discusión hacer referencia a los hechos de corrupción que se suscitan a diario y permiten que un criminal esté en libertad, además de esto, hay otros delitos que aunque existen, son de menor grado, y la persona no merece ir a un reten a pasar las peores situaciones y salir peor, como un monstruo, sino que se pueden resolver mediante acuerdos, pagos, medidas preventivas, entre otras. Lo que sí considero verdaderamente inmoral, es que un periodista intente persuadir a una audiencia de unos hechos que no vienen al caso con el fin de provocar odio, u otros sentimientos dañinos para la sociedad, ya que todos tenemos derecho a una información justa y verás, y si sucede un acontecimiento, queremos saber ¿qué paso? (ej.: explotó un camión en Maturín a las seis de la mañana), no interesan las conjeturas u opiniones del periodista, (si no fue un accidente, sino un funcionario del gobierno, o si lo hizo alguien enemigo del gobierno para provocar caos, etc.,) ese tipo de detalles no interesan si no son comprobados y verídicos en su totalidad.
2. Si fueras el presidente Chávez y te dirigieras a la nación, cuál de las tres formas retóricas aristotélicas (ethos, pathos, logos) privilegiarías, y por qué?
Primeramente, -y sin lugar a dudas- recurriría al pathos, en tanto que conozco la audiencia, y les demuestro que mi persona es la mejor capacitada para comprenderlos, y por tanto, hacer valer sus derechos, ya que soy como ellos, que vengo de la pobreza, que conozco muy bien las vivencias de aquellos que vienen de los sectores más desposeídos, que he estudiado, y he surgido, y así muchos podrán hacerlo, además que soy un soldado con mucho coraje para hacer respetar las normas y evitar que los –y nos- opriman, una vez de haberme ganado la simpatía del pueblo, y que me consideran una persona digna de creer y depositar confianza, recurriría al ethos, buscaría conmover al público a través de sus debilidades, de su humillación a lo largo de los años, de su necesidad de “tomar conciencia” , de recuperar su puesto perdido o arrebatado a lo largo de la historia, y ejecutar acciones, explicándolas además de manera racional, mediante el logos, porque no importa si la audiencia no entiende del todo, lo más importante es que sepan que yo sé lo que digo y estoy fundamentado, así que hablaré de filosofía, de Marx, de Engels, de Gramsci, de pensadores liberales, explicaré teorías, hablaré de Chomsky, -pero no de sus aportes lingüísticos, mencionaré por qué el capitalismo no es conveniente, no sólo en base a lo que ya les ha hecho sufrir en este país con sus políticas neoliberales aplicadas por el FMI, sino que racional y teóricamente les explicaré que no es así a través de la exposición de pensamiento de varios autores, así como también les haré ver cómo Fukuyama estaba equivocado, y de esta manera mantener su confianza depositada en mí puesto que yo sé lo que digo y por ende, las decisiones tomadas por mí, deben ser las mejores. Esto no sólo lo utiliza el presidente, sino también personajes políticos de la oposición, y en general, personas del ámbito político, en el caso contrario al planteado, ej.: Manuel Rosales, se coloca en el caso de las personas oprimidas y dice: “hasta cuando nos van a tener así, debemos cambiar, ya esta bueno de aguantar”, la audiencia le deposita confianza y luego propone ciertos cambios, sin embargo, vale destacar, que aunque el uso de la retórica sea un común denominador entre la política, no todos la dominan tan bien, ni logran los efectos que ha logrado el actual presidente.

3. ¿Cuáles son algunas de las falacias más comunes que escuchas entre los políticos venezolanos?
Realmente son muchas, a parte de la falacia ad misericordiam, ad populum, o ad baculum, también se encuentran otras, tales como:
-Falacia ad hominem: en el cual se ataca al hombre, y no el contenido de sus argumentos, por ejemplo: “Chávez es un loco”, “Chávez golpeaba a la mujer”, “Chávez consume cocaína”, “Manuel Rosales es un burro, no sabe hablar”, etc., etc.
-Falacia arreglo de bulto: suponer que si históricamente las cosas han estados agrupadas bajo una categoría, siempre lo será así; por ejemplo: “El Dr. Castilla se postulará para presidente, pero mantiene una postura capitalista, seguramente debe querer que todo lo privaticen, incluso la medicina, ya no nos atenderán en los hospitales de manera gratuita, ni podremos realizarnos operaciones costosas, nos vamos a morir”. Aparte que estoy agrupando todo bajo la consigna de “capitalista” y dando por sentado que el candidato toma todo de ella, e incurro en la falacia de arreglo de bulto, estoy intentado también conseguir de ello algún efecto psicológico basándome en una situación que aunque pueda ser cierta, lo que intenta además es sembrar un miedo, o una paranoia, por tanto, recurro a la falacia de falsa vivencia.
-Falacia de recurrir al ridículo: Tal como su nombre lo indica, se presentan de manera satírica los argumentos de la persona para hacerlos ver de una manera tonta y/o ridícula.
4. ¿Cómo podrías persuadirme a favor de alguna de estas posturas? a: Hitler fue un gran ejemplo moral; b) La pena de muerte debe emplearse; c) El hombre es más inteligente que la mujer; d) El mundo se acabará en el 2012.
b) La pena de muerte debe emplearse: Probablemente, de saber si han asesinado a alguien cercano a Ud., y la conversación surge por allí, le diría, que sé por lo que estas pasando, que yo también lo he vivido, que no es justo que alguien arrebate la vida de un familiar tuyo o un amigo, y las cosas queden como si nada, como si la vida de tu amigo no vale para nada ¿así lo crees?, porque bien sabes que su partida ha dejado un vacío terrible, que su madre, quizás llora incansablemente todas las noches, y no es justo, es por ello que hay que aplicar la pena de muerte, por tu seguridad, por la de tu familia y por la de todos, porque personas así no deben existir, y añadiría que antiguamente era permitido, que otros sistemas lo han aprobado ya, como la ley de Moisés, o la ley del Talión, etc.

Isbelia Farías.

1. ¿Crees inmoral que un abogado persuada a un jurado a favor de una creencia, aun si esta creencia es falsa?

Es bastante complejo en el caso de un abogado hablar de lo que corresponde a la retórica, pero creo que ello depende de qué concepción tenga éste de la misma, si la concibe como el arte de persuadir separado del aspecto moral, no sería un acto inmoral persuadir a un jurado a favor de una creencia, aun si esta creencia es falsa. Más si para éste el arte de persuadir va unido al compromiso con un ideal, sí sería inmoral persuadir a un jurado de una creencia falsa, porque estaría faltando a los preceptos morales que él tiene.

Personalmente considero que sí es inmoral que un abogado persuada a un jurado a favor de una creencia, siendo esta falsa y estando él plenamente consciente de la falsedad de esa creencia. Pienso que toda profesión debe integrar el aspecto ético en el ejercicio de su profesión ya sea abogado, policía, farmacéutico, sociólogo, filosofo ,etc. Asimismo, diariamente constatamos que no solamente el abogado, sino todo profesional tiene en su día a día la disyuntiva entre lo que quiere hacer por diversos motivos, lamentablemente en su mayoría por dinero “extra” que se me ofrece si realizo determinada acción, si afirmo cierta teoría que favorezca a un sector aunque vaya en contra de mis valores; y lo que es el “deber ser”, aquello que se considera por la sociedad como el “deber ser” que todo profesional debe tomar en cuenta a la hora de llevar a la praxis su área de conocimiento.

Este aspecto es un gran debate que siempre ha estado y estará presente en el campo de la retórica, porque no hay una ley moral universal que pueda legislar qué es lo moral y qué es lo inmoral, todos los preceptos morales que tenemos en su mayoría se han realizado por el consenso de una sociedad determinada y lo que yo pueda considerar inmoral o moral, puede que en otro país sea aceptado y visto como válido. Por ello, podemos afirmar que es una tarea muy difícil trazar los linderos de la ética dentro de la retórica.

Diana Salas.

1. ¿Crees inmoral que un abogado persuada a un jurado a favor de una creencia, aun si esta creencia es falsa?
1. Estamos frente a un conflicto donde se presentan dos opciones para el abogado en este caso:
a) Persuadir : si lograse su objetivo con una buena estrategia retorica las consecuencias serian, en primer lugar, la absoluciòn de un culpable que luego, en vista de esta falla etica y moral, seguirà, por no haber obtenido la sanciòn, cometiendo el delito. Este seria el resultado negativo de esta opciòn para la sociedad. El resultado positivo para el abogado es una buena remuneraciòn en todo caso. Y “reputaciòn” acorde al medio , que le generarian mucho mas ganancia entre los culpables que lo buscarian para tal fin, el de la absoluciòn de los que no son inocentes.

b) No persuadir: esta opciòn le generaria un beneficio moral que se traduce en una conciencia tranquila. Como consecuencia sería fiel a sus principios morales y eticos. Pero seguramente no le va a generar los ingresos economicos por inhibirse. Tambien ganaria una reputacion con el matiz de la honestidad. Es plausible pero no rentable.

Toda acciòn tiene sus consecuencias en el campo de la moral. Considero que la raiz del problema esta en la conciencia moral y etica.
Est avoz que resuena en el interior de todo ser humano, en pleno uso de sus facultades racionales, es la que invita y persuade de acuerdo a nuestra educaciòn, cultura, entorno familiar, convicciones y principios. Es la que dictamina actuar de una u otra forma, moral e inmoral.
¿Persuadir o no persuadir?. En este caso es cuestion de conciencia. Una “conciencia deformada” utiliza la retorica para sus fines sin importar los medios. Una conciencia formada para el bien, con principios etico – morales utilizarà este instrumento para persuadir según sus principios en funcion de la verdad y la justicia.
Creo que el bien es la regla, no la excepcion. Todo ser humano es bueno por naturaleza. Tanto El medio como el fin deben estar de acuerdo a la propia naturaleza del ser humano, encaminados al bien. La bondad es un atributo del ser, de todo ser. En este caso el abogado con “conciencia deformada” actuarà en consecuencia. Pero no por esto es justificable. Sòlo comprensible, en el sentido de que no se puede esperar otra cosa.
Claro que el abogado , en este caso, es inmoral. Considero que los principios no son negociables.
Ahora bien, la casuistica podria colocarnos en varios conflictos. En este momento pienso en el abogado que por necesidad familiar actue a favor del culpable. ¿Como quedan los principios?.
¿ son negociables en este caso?. Cabria hablar aquí de mal mayor y mal menor. Quien escoge? Mi conciencia es la que dictaminarà de acuerdo a mis principios. Pero si apoya al culpable por una necesidad personal, seguirà siendo inmoral.

Si fueras el presidente Chávez y te dirigieras a la nción, cuál de las tres formas retóricas aristotélicas (ethos, pathos, logos) privilegiarías, y por qué?

2. Si fuese el presidente chavez utilizarìa la forma retorica del pathos. Creo que es una estrategia sumamente eficaz para nosotros los latinos , de manera muy especial. Culturalmente hablando, en nuestro pais, el sentimiento es fundamental a la hora de persuadir. Creo que ha sido la razon fundamental por la cual el presidente ha podido mantenerse en el poder proponiendo una ideologia , que a mi parecer, es una falacia. Y no sólo una falacia sino una utopia. NO SOMOS IGUALES. es la premisa logica y verdaera. El socilismo predica lo contrario y pretende instaurar un regimen en base a una ideologia tipo colmena. Todos por igual. Pero siempre habra una reina en la comena y unos zanganos con funciones especificas. ¿ como ha hecho para persuadirnos de esta igualdad antinatural y utopica? . creo que la retorica basada en el pathos es la respuesta. Es un gran retorico del sentimiento, conoce la audiencia y maneja su lenguaje. Este ha sido su éxito.

Dixson Montes

. ¿Crees inmoral que un abogado persuada a un jurado a favor de una creencia, aun si esta creencia es falsa?
Indudablemente esta pregunta nos permite reflexionar sobre el tema de que es éticamente moral o inmoral, cuando hablamos de lo moral caemos es un relativismo del objeto porque lo que para algunas personas puede ser un delito para otras no suele serlo de acuerdo a su educación o por el ámbito cultural cultivado por su familia, por el ende el actuar éticamente es una condición subjetiva de cada ser humano que tiene algunas reglas morales que en muchos casos son impuestas por la sociedad o el contexto que nos rodea que nos dice que es moral y que es inmoral.
El abogado utiliza muy usualmente una argumentación retorica entendiendo la retorica como el arte de persuadir que le permita convencer o persuadir a el juez o el jurado la inocencia de su defendido, atraves del logos que nos dice Aristóteles que intenta persuadir racionalmente y mediante la utilización de una argumentación lógica y racional para así poder convencer a la justicia de que la actuación de su defendido puede ser absuelta por la justicia y así poder recobrar la libertad condicional o incondicional.
Considero que las otras 2 posturas que nos menciona Aristóteles en cuanto a las formas de cómo actuar retóricamente el ethos, busca la persuasión apelando a las virtudes y el carácter del orador; y el pathos, apela a las emociones de la audiencia, también podrían ser validas para poder convencer al juez o al jurado, ya que con el ethos siendo bien utilizado por el abogado podría persuadir con una buena oratoria de la argumentación lógica y en cuanto al pathos el abogado puede también de promover la parte de los sentimientos o sentimental del jurado o el juez para poder convencer de que su defendido es inocente.
Y podemos mencionar también que en nuestro país el tema jurídico a sido muy polémico y nuestros compatriotas abogados tienen como punto en común de quien busca mis servicios y me paga yo lo defiendo y aun sabiendo que en muchos casos sus clientes son culpables de asesinatos y robos etc. Defienden a sus clientes por supuesto utilizando la retorica y la argumentación que en muchos casos son creencias falsas pero utilizan la retórica y la argumentación muy bien estructurada y con un hilo conductor bastante lógico y también utilizan las formas de retoricas aristotélicas el logos, ethos y el pathos para lograr persuadir al juez y al jurado y lograr así poner en libertad en muchos casos a sus defendidos.

Rony Prieto.
1. ¿Crees inmoral que un abogado persuada a un jurado a favor de una creencia, aun si esta creencia es falsa?

Aquel abogado que actúa de forma dolosa, comete un fraude en el ejercicio de su profesión. El código de ética de los abogados en Venezuela resalta que: (Artículo 20)
“La conducta del abogado deberá caracterizarse siempre por la honradez y la franqueza. No deberá aconsejar ni ejecutar actos que puedan calificarse de dolorosos, hacer aseveraciones o negaciones falsas, citas inexactas, incompletas o maliciosas, ni realizar acto alguno que pueda entorpecer una eficaz y rápida administración de la justicia.”

Algunos abogados parecen olvidar que la finalidad de su profesión es administrar justicia y si una persona es culpable de un delito debe aplicársele las leyes según lo que esté establecido. Artículo 24: “Es deber del abogado aceptar la defensa de una persona a quién le imputa delito o falta y emplear todos los medios lícitos para obtener la recta aplicación de la Ley. Podrá excusarse de aceptar esa defensa por razones morales”

4. ¿Cómo podrías persuadirme a favor de alguna de estas posturas? a: Hitler fue un gran ejemplo moral; b) La pena de muerte debe emplearse; c) El hombre es más inteligente que la mujer; d) El mundo se acabará en el 2012.

A.- Hitler fue un gran ejemplo moral

¿Realmente Hitler fue ese monstruo que todos describen? ¿Un loco perverso, un megalómano insaciable? o ¿Fue una persona honorable, y víctima de los acontecimientos?
A mediados de los sesenta se realizó una interesante prueba a estudiantes de una universidad en los EEUU, la cual consistió en entregarles una copia del testamento de Hitler para analizarla, pero por supuesto no estaba identificado a quien pertenecía. Amparada en el anonimato, la personalidad de Hitler fue calificada de profundamente honesta, sensible y admirable. Hitler llegó a ser un líder muy querido por su pueblo, con una capacidad indiscutible para manejar las masas y un inmenso poder de persuasión.
Adolf fue un niño formado bajo una estricta rigidez y despotismo, maltratado con frecuentes palizas que le propinaba su padre utilizando una fusta. Introvertido y solitario soñaba con tener una carrera como pintor ya que quería ser artista. Fue rechazado por la Academia de Artes de Viena en dos oportunidades. Su padre murió en 1903 y su madre en 1907, con lo cual a los 18 años ya era huérfano.
Gran lector, aficionado a las historias heroicas, e inspirado en la mitología germana, soñaba con ser algún día un ejemplo de valor y grandeza. Admiraba el poderío alemán y se incorporó voluntariamente al ejército para defender a su patria adoptiva en la primera guerra mundial.
Adolf Hitler fue un excelente soldado, actuando allí donde las batallas eran más duras y sangrientas, rodeado de los hombres más duros, durante 4 años, demostrando un gran valor, dedicación, venciendo todo tipo de temores en el frente de batalla. Por sus grandes muestras de altruismo, se le encomendó la difícil tarea de llevar personalmente los mensajes, recibiendo diversas condecoraciones, ganándose el respeto y aprecio de sus compañeros.
Hitler sufrió dos heridas de guerra de las cuales se recuperó valientemente, con coraje y fortaleza a toda prueba. La primera fue una bala que le atravesó la pierna y lo mantuvo alejado del frente de batalla durante tres meses; la segunda fue una intoxicación con gases que lo dejó ciego durante varios meses.
Hitler sentía un profundo sentimiento nacionalista y deseaba ver a una Alemania poderosa, próspera, para proteger a su pueblo y brindarles la seguridad y estabilidad que todos sus compatriotas merecían. Amaba al pueblo alemán, y por este pueblo vivió y murió. Todo lo que realizó fue pensando en el bienestar de su país, de su gente, de su pueblo, por una Alemania grandiosa y respetada a nivel mundial.
Por estas razones se puede afirmar que Hitler fue un ejemplo moral para sus compañeros batalla, para sus jefes en el ejército alemán, para su pueblo que lo adoraba, seguía y apoyaba.

Algunos párrafos seleccionados del testamento político de Hitler:
“Desde que, en 1914, puse mis modestas fuerzas como voluntario al servicio de la Primera Guerra Mundial impuesta al Reich, han transcurrido más de treinta años. Durante estos tres decenios, en todos mis pensamientos, actos y en toda mi vida sólo me han movido el amor y la lealtad hacia mi pueblo. Ellos me han dado la fuerza necesaria para tomar las más difíciles decisiones que haya tenido que tomar cualquier mortal.”

“Es falso que yo o cualquier otra persona en Alemania quisiera la guerra en 1939. La querían y la instigaban exclusivamente los estadistas internacionales que, o bien eran de ascendencia judía o trabajaban a favor de los judíos. Son demasiados los ofrecimientos de limitación de armamento que hice y que el mundo no podrá seguir desmintiendo durante toda la eternidad, para que deba recaer sobre mí la responsabilidad por el desencadenamiento de esta guerra.”

“Nunca deseé que, después de la primera y funesta Guerra Mundial, hubiera otra contra Inglaterra o contra Norteamérica. Pasarán siglos, pero de las ruinas de nuestras ciudades y monumentos seguirá brotando, renovado, el odio contra el pueblo que, en última instancia, es el responsable de todo esto: ¡el judaísmo internacional y sus secuaces!”

Vale la pena resaltar las atrocidades que comete en la actualidad, el pueblo de Israel contra el pueblo Palestino,…pero ese tema es para debatirlo en otra oportunidad!!!

C.- El hombre es más inteligente que la mujer

Al Inicio de toda vida humana existe una hormona que produce dimorfismos encefálicos al aumentar el tamaño neuronal, el volumen nuclear, la longitud de las dendritas, la ramificación de las dendritas y las cantidades de sinapsis en el cerebro en formación.
Más tarde en la vida, los andrógenos siguen modificando neuronas para actuar como factor de crecimiento. Ya de adulto, continúan estimulando el crecimiento de neuronas y de los contactos sinápticos. También se desarrolla el hipocampo. Esto produce diferencias cerebrales bien definidas entre hombre y mujeres, lo que se traduce en una mayor inteligencia para el hombre que para la mujer.
En el hombre:
a) El cuerpo cayoso, es decir, la estructura que conecta ambos hemisferios cerebrales, tiene mayor densidad de interconexiones que en la mujer.
b) El flujo sanguíneo hacia el cerebro es mucho mayor que en la mujer
c) La función del cerebro es bilateral, mientras que en las mujeres es mayormente en las regiones frontales izquierdas.
d) El cerebro envejece más despacio
e) El cerebro del hombre tiene mayor densidad neuronal en muchas zonas.
f) El hombre tiene mayor capacidad espacial y mejor memoria que la mujer
g) Tiene mejor capacidad para el lenguaje
h) El hombre puede realizar muchas tareas intelectuales simultáneamente (cuerpo cayoso más denso)
Por lo antes expuesto se puede considerar que el hombre es más inteligente que la mujer.

Miriam Borjas

¿Crees inmoral que un abogado persuade a un jurado a favor de una creencia, a un si esta creencia es falsa?
No considero un acto de inmoralidad cuando un abogado persuade a un jurado; él no defiende una verdad, el defiende a un ciudadano quien le ha pedido sus servicios, ante esta defensa, el debe mantener una creencia, y si para otros es falsa para él no lo es. Además debe construir su discurso razonado y equilibrado que produzca en el juez el beneficio buscado, permitido según la norma, que él aplica para favorecer a su defendido (o acusado según el caso). Su discurso persuasivo es publico y deliberativo; este discurso oral del abogado es su arma porque la palabra tiene poder y él la usa adecuadamente con toda su acción gestual, y su continuo afianzamiento que le da la norma jurídica y el mismo derecho “cuando dicen” toda persona se presume inocente hasta que se muestre lo contrario. Es decir si los argumentos de los abogados persuaden, no es solamente discurso, también hay pruebas que sirven para persuadir. El mismo derecho le permite al abogado manejar con habilidad argumentos que él debe defender. La misma norma jurídica son conceptos básicos, producto del mismo argumento jurídico, porque ella permite que los abogados tengan la actividad de negociar, para ello deben conocer conceptos, reglas, principios que puedan aplicarse en el discurso persuasivo del abogado.
Cuando hablamos de inmoral nos referimos a valores, no olvidemos que los valores no son buenos o malos, son sencillamente valores, y es por eso imposible demostrarlo; pero si puedo argumentar para persuadir sobre ellos. Retomo lo ya expresado, la persuasión que utiliza el abogado es una operación intelectual del razonamiento, no busca la verdad; sino solo la consecución del convencimiento ajeno del otro (juez). En la argumentación se racionalizan los valores, o están fuera de nosotros para comprobar los hechos o para admitirlos. Termino diciendo el abogado busca defender y para ello debe convencer y no siempre hayan la verdad.
John González
C.I: 6.831.208.

TEMA 4: LA RETÓRICA

1. ¿Qué es la retórica?

La retórica es el arte de persuadir y de convencer. En el pensamiento de Aristóteles, la retórica y la lógica tienen un carácter instrumental. El “Organon” aristotélico recoge las obras de lógica del Estagirita. Mientras que la lógica es el instrumento que permite pensar correctamente, a través del análisis de los argumentos y la determinación de su validez por medio de las reglas formales propias de los silogismos, la retórica permite persuadir a través de la argumentación. La retórica, en este sentido, es una forma de transmisión de una proposición, con la finalidad de persuadir al receptor de dicha proposición.

2. Relación entre retórica, epistemología y ética

Esta relación es uno de los temas más debatidos en la historia del pensamiento, todavía hoy. El retórico tiene como finalidad primera, última y más definitiva llegar a convencer de un hecho, independientemente de la veracidad del hecho y de su bondad o maldad. Dicho de otro modo, el retórico lo que busca es convencer, no transmitir una verdad objetiva. Es esta especificidad de la retórica la que la he convertido en blanco de críticas vehementes, desde la antigüedad clásica, considerándola a todas luces como un arma peligrosa.

El referente máximo de la retórica ha sido el de los sofistas. Para Platón los sofistas eran perversos porque convertían la persuasión en un fin en sí mismo, independientemente de si lo que transmitían era verdad o no, era bueno o malo. Los dos grandes sofistas fueron Gorgias y Protágoras. De Gorgias dijo Platón que era capaz de persuadir a alguien de matar a su madre, a cambio de dinero.

3. Aristóteles y la retórica

Aristóteles consideraba que eran tres los recursos a los que se podía acudir en el arte de la retórica:

a. Ethos se trata de apelar a la virtud y rectitud moral de quien se intenta convencer. En este recurso es de vital importancia la autoridad moral.
b. Phatos se trata de acudir al afecto, al sentimiento. Las emociones de la audiencia juegan un papel de vital importancia en este tipo de recursos. Es un recurso que funciona, principalmente, con las masas.
c. Logos aquí el recurso es el razonamiento, la argumentación y la capacidad de análisis.

De cuerdo a Aristóteles, un retórico debe conocer su audiencia, a quien va dirigida la persuasión, para ver cuál es el mejor recurso que debe lograr persuadir al destinatario.

4. Estrategias de argumentación

El arte de la persuasión requiere la capacidad de construir argumentos. Los argumentos constituyen la vía más expedita para lograr transmitir una creencia y persuadir a los demás para que ésta sea aceptada. Dentro de la argumentación encontramos:

a. Los argumentos deductivos que van de lo general a lo particular y ofrecen certeza.
b. Los argumentos inductivos que parten de lo particular a lo general y ofrecen probabilidad.
c. Los argumentos abductivos parten de un conjunto de hechos y se escoge el más plausible. La premisa mayor se considera cierta y la menor se considera sólo probable. Este tipo de argumentos sólo ofrece probabilidad.

Pero en el arte de la persuasión encontramos las figuras literarias como recursos que permiten el fin de la retórica. Las figuras literarias más comunes son:

a. La metáfora: es una figura literaria que apela a la semejanza entre dos hechos y la sustituye.
b. La alegoría: es una ficción con la cual se quiere representar una realidad diferente. Normalmente explanación de la metáfora.
c. La metonimia: consiste en la designación de una realidad usando el nombre de otra, tomando el efecto por la causa.
d. La sinécdoque: es la designación del todo por una de sus partes.
e. La ironía: es una figura retórica con la que se da a entender todo lo contrario de lo que se quiere decir.
f. La exageración: llevar a sus máximas consecuencias un hecho, traspasando, incluso, su verdad.
g. La personificación: también es conocida como la prosopopeya y tiene como finalidad la atribución a una realidad inanimada o abstracta cualidades propias de seres animados.
h. El entimema: es un silogismo donde existen dos proposiciones: antecedente y consecuente.
i. La pregunta retórica: la que se formula sin esperar una respuesta.

Finalmente, está la apelación al lugar común





5. Las falacias

Por lo general la falacia es concebida como un engaño o mentira. Pero desde el punto de vista lógico, una falacia es un sofisma que psicológicamente tiene un carácter persuasivo, aunque desde el punto de vista lógico carece de consistencia. Se trata de razonamientos que no necesariamente terminan en conclusiones falsas, sino que se encuentran viciados en su razonamiento.

Dentro de las falacias más comunes se encuentran:

a. Ad hominem: tiene como finalidad la descalificación personal del adversario.
b. Ad misericordiam: es el tipo de falacia que acude a la compasión.
c. Ad populum: es la que acude al estado emocional de los oyentes.
d. Ad baculum: es la que recurre a la amenaza.
e. Petición de principios: es la inclusión de la proposición que se pretende probar dentro de las premisas. Esta falacia no se debe confundir con el razonamiento circular.
f. Razonamiento circular: la diferencia con la petición de principios es que en el razonamiento circular se incluyen varios elementos.
g. Negación del antecedente: se parte de un condicional y afirmando el segundo, se concluye entonces que es el primero.
h. Afirmación del consecuente: también se parte de un condicional, y negando el primero, se concluye el segundo, que es el consecuente.
i. Del hombre espantapájaros: consiste en la deformación de la tesis del contrincante para debilitarla y poderla atacar con ventaja.

CUESTIONES COMPLEMENTARIAS

1. ¿Crees inmoral que un abogado persuada a un jurado a favor de una creencia, aun si esta creencia es falsa?

Los sofistas utilizaron la retórica como el arte de persuadir y de convencer, independientemente de la verdad, bondad y maldad de lo que proponían. Esto les valió una muy mala prensa a los mismos sofistas, por más que se les haya intentado “revaluar”. Sin embargo, hay que reconocer que la palabra “retórica”, más allá de las connotaciones peyorativas que pueda tener en algunos contextos, la palabra retórica, al menos en el idioma español, ha extendido su contenido semántico. En efecto, el Diccionario de la Real Academia Española define retórica como “Arte de bien decir, de dar al lenguaje escrito o hablado eficacia bastante para deleitar, persuadir o conmover.” Como “Teoría de la composición literaria y de la expresión hablada.” Y sólo en tercer y cuarto lugar la define como “Uso impropio o intempestivo de este arte” y como “Sofisterías o razones que no son del caso.” Como puede apreciarse, la palabra retórica es rica en contenido semántico y no se la puede reducir al simple arte de convencer.

Por otro lado, hay que considerar el uso aristotélico de la retórica. Junto con la lógica, Aristóteles consideraba la retórica como instrumentos al servicio del pensamiento y de la filosofía. Esto significa, entre otras cosas, que la finalidad de la retórica no se reduce a convencer o persuadir sobre una creencia, aunque sea falsa o verdadera, buena o mala.

Es evidente que el oficio de los abogados ha sufrido una progresiva prostitución. De profesionales del derecho, de la justicia y de la ley, los abogados han pasado a ser aquellos que conocen las leyes a la perfección para poder evadirlas. Es muy frecuente y generalizado, a este propósito, la afirmación “quien hace la ley, hace la trampa”. Una lamentable consideración sobre los abogados, aunque muchos de ellos se la hayan ganado a pulso.

Así, pues, sin ambages de ninguna naturaleza, puedo afirmar que cuando un abogado persuade a un jurado de una creencia, aunque ésta sea falsa, incurre en una inmoralidad. Queda claro que no todo lo legal es moral, aunque todo lo moral implica la legalidad. Un abogado debe ser un profesional de las leyes y del derecho para hacerlos valer y no para utilizarlo a conveniencia propia o de otros, sobre todo cuando están de por medio intereses de tipo crematístico.

2. ¿Cuáles son algunas de las falacias más comunes que escuchas entre los políticos venezolanos?

En lo personal y desde que tengo conciencia de la realidad, considero que la política venezolana surgida después de la democracia se ha construido sobre la base de falacias que todo el mundo escucha, en las que algunos caen por incautos y a las que otros miramos con cierta tristeza en ocasiones y con desprecio en otras. El nacimiento de la democracia y su posterior desarrollo –con muy esporádicas excepciones- se ha construido sobre la falacia que de suyo constituyen el populismo, la demagogia y el clientelismo, lo cual ha hecho posible el contexto propicio para que en la actualidad estemos viviendo el fenómeno político del chavismo. Hay que decirlo con tristeza pero con claridad y sin eufemismos: un pueblo que se ha acostumbrado a que le den, que en muchas ocasiones no valora el trabajo como fuente de crecimiento y de productividad y que considera al Estado como el ente supremo que debe resolver todos sus problemas, es presa fácil de las falacias que se sustentan en el “phatos”. Por eso es por lo que a Hugo Chávez no le ha sido difícil perpetuarse en el poder.

El discurso político actual se sustenta exclusivamente en el “phatos”. En este discurso político los argumentos son de tipo emocional, afectivo. Es un discurso que busca exacerbar los ánimos, mover las voluntades a base de emociones y de afectos, pero que carece de argumentos reales, sustentados sobre la base de una racionalidad argumentativa. Se trata, además, de un discurso político que busca en todo momento la descalificación. No es extraño que en el discurso político actual la falacia ad hominem (que no el argumento) sea la constante, sobre todo cuando se trata de descalificar a quien se identifica como adversario político. En esta misma línea se sitúa la falacia del hombre espantapájaros, porque se busca la deformación del argumento del adversario, con miras a su debilidad y así obtener ventaja sobre él. No hay que pasar por alto que el discurso político actual también recurre con frecuencia a la falacia “ad baculum”. Basta recordar las diatribas de micrófono y televisión que sostuvo Hugo Chávez con Álvaro Uribe o, la más reciente, la amenaza de Hugo Chávez a los Mendoza: “No te metas conmigo, Mendoza, aprende de Cisneros…” Es triste afirmarlo, pero las evidencias son contundentes: el discurso político venezolano de ayer y de hoy se construyó y se construye sobre la base de las falacias.

Ángel Villasmil

1) ¿Crees inmoral que un abogado persuada a un jurado a favor de una creencia, aun si esta creencia es falsa?

Aun cuando la retorica sea el arte de persuadir y convencer a través de un lenguaje especifico, en este caso el habla mediante el dialogo, no es correcto persuadir solo por in interés particular del individuo esto atenta contra el deber ser de las cosas, visto desde un enfoque ético seguramente es inmoral, porque no se pueden construir verdades a partir de la interpretación de un mismo hecho humano, eso llevaría a un relativismo ético y antepondría la subjetividad en el discurso que se emplease.

Sin embargo es preciso, señalar que esta visión aquí presentada es un criterio filosófico. Puede suceder perfectamente que en el marco de las leyes este procedimiento sea valido, puesto que el beneficio de la duda siempre existe y muy probablemente ningún abogado y por demás su cliente; aceptaran la culpabilidad y la infracción previamente sin antes aceptar el derecho a emplear la defensa.

En ultima instancia y siendo mas razonable, es viable deducir que cuando existan pruebas definitivas que demuestren totalmente la culpabilidad del acusado, el decidir persuadir por parte del abogado es totalmente inmoral, ya que el buscar una argumentación para una creencia falsa, puede conducir probablemente a una falacia, es decir, a un razonamiento errado, que al detectarse llevara a la sentencia de culpabilidad, si sucede lo contrario y el discurso empleado logra utilizar los elementos del delito para beneficio del acusado; lógicamente será dictaminado como inocente, cosa distinta puede suceder si por la naturaleza del delito se busca persuadir al jurado para defender a un ciudadano que por ejemplo cometa un asesinato en defensa propia sobre un delincuente.

En conclusión el emitir un juicio de valor se hace complejo de acuerdo a la naturaleza del caso que se este analizando.
Eduardo Lossada

Pena de Muerte.

La pena de muerte no es un concepto moderno; más bien ha sido un medio de castigo, que ha existido a lo largo de toda la historia del hombre y sus diferentes sociedades. Es una forma de sanción que se le aplica a todo individuo que atente en contra de la vida de una o más personas. Aun cuando su participación en el hecho sea material o intelectual.


Sin embargo cabe destacar que existe una fuerte postura para lograr la abolición de esta pena, basándose y resaltando el derecho a la vida que tienen los humanos. Aun cuando hayan cometido delitos imperdonables.

En la mayoría de los casos esta pena es aplicada por la misma sociedad, cuando existen actos que causan un gran impacto y horror. Sin ir muy lejos, acá mismo en nuestra ciudad, se ha aplicado la pena de muerte, aun cuando legalmente no está contemplada en el código penal de nuestro país. Podemos recordar cuando un sujeto que practicaba la violación de mujeres, entró a la cárcel y fue ajusticiado por otros reos. Destacando, que ante este hecho las autoridades no sancionaron a quienes dieron muerte al llamado monstruo de Maracaibo. Causando así, cierta tranquilidad en la sociedad en general, con la sensación de que se hizo justicia, ya que este sujeto no tenía la posibilidad de violar a ninguna otra mujer.


En el marco de lo anteriormente expuesto, uno de los postulados a favor de la aplicación de muerte, es que el acusado sea tratado y encarcelado de forma diferente. Brindándole la oportunidad de ir a un juicio justo. Así como también la aplicación de la pena de una forma más civilizada.

Cuando una víctima cae ente la barbarie de su verdugo, no tiene posibilidades de acceder a su derecho a la vida. Por esta razón no se justifica que se deba mantener con vida a esta clase de personas, y más aún que se le sustente económicamente hasta que muera por causas naturales, ya que los sistemas penitenciarios son instituciones sostenidas a través de los impuestos pagados por la sociedad.


Si tuviésemos la oportunidad de saber lo que sienten aquellos padres cuya hija llena de sueños e ilusiones, fue víctima de un joven que no sólo se conformó con tomar la vida de ella, sino también la de su propia madre. Estos al igual que muchas de las personas que vieron con horror los actos de este joven, no dudarían ni un segundo en que se enjuiciara con la pena de muerte.


Es que acaso ¿debemos esperar a que nos ocurra a todos un caso como este, Para pensar que debe ser aplicada esta pena?

Considerando que todo aquel que tiene derecho a la vida, también tiene el deber de preservarla; sino no se justifica su existencia.

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Psic. Rosario Espina

2. Si fueras el presidente Chávez y te dirigieras a la nación, cuál de las tres formas retóricas aristotélicas (ethos, pathos, logos) privilegiarías, y por qué?

Inicialmente, si se toma en cuenta que el presidente conoce a su pueblo (nación), que él gobierna, y por añadidura que posea una formación previa o asesores que le enseñaron sobre retorica. Es cierto que se apegaría a la forma de retorica del pathos, como ese discurso que se acopla al sentimiento. Ya que dirigiéndose a las “masas”, entendiendo precisamente, como algo inerte que puede ser manejado y manipulado, sería la forma más directa de llegarles a las personas. De la misma manera, sería conveniente traer a la palestra una cita de uno de los grandes de la ilustración, Voltaire menciona: “Para alcanzar nuestros propósitos es mejor que nos dirijamos a la pasión de los hombres, que no a su razón” Mensaje que ejemplifica lo poderosas que son las palabras dirigidas a las emociones, igualmente las consecuencias que se pueden obtener de ellas.

Pero un buen retorico, se debe manejar las tres formas del discurso: ethos, pathos, logos. Porque hoy en día parece insuficiente un discurso circunscrito a un sola forma de retorica. Es decir, mencionar emotivamente ciertas características o circunstancias de un gobierno por ejemplo “seremos libres y no más oprimidos” no es completamente idóneo. No se puede dejar de mencionar la parte del discurso racional, donde se deja por sentado la base, que sustenta lo que se dijo emocionantemente, “así dijo Bolívar en la carta de Jamaica en 1815”, Análogamente mostrar sus orígenes de humildad, integridad, y lo virtuoso del mismo. Finalmente, se puede decir que un buen retorico es el que se adapta a las necesidades de cada discurso, de modo similar el que logra hacer la conjunción de todos los modos de retorica.

Marcos Govea

¿Crees inmoral que un abogado persuada a un jurado a favor de una creencia, aun si esta creencia es falsa?


Es definitivamente inmoral que un abogado logre convencer a un jurado a favor de una creencia falsa, específicamente si éste es conciente de que es falsa y de que lo que está haciendo no es más que engañar y manipular la situación a su favor; comprendo que el derecho es una carrera muy compleja y que cada caso es particular y debe manejarse según las condiciones especificas que lo enmarquen y que el abogado debe ser un individuo preparado que maneje la retórica y sea capaz de presentar argumentos claros y convincentes para así lograr un veredicto, pero el veredicto que el abogado persigue debe ser el mas cercano a la justicia.
El problema principal es que se olvida que no cualquiera puede ser un abogado, pues éste debe buscar nada más y nada menos que la justicia y la verdad, es decir que debe ser alguien con grandes valores, un individuo honesto y con principios que desea llevar equilibrio y orden a la sociedad; en el derecho más que en otras profesiones se requiere individuos con verdadera vocación para la defensa y búsqueda constante de la justicia, pues se supone que el abogado es el representante mismo de la verdad y la ley.
Personalmente considero que el derecho más que solo una carrera es un estilo de vida en el que hay una inclinación natural al trabajo y a la lucha por conseguir la equidad, el progreso y la rectitud, por lo que el verdadero abogado no se convierte en defensor de la ley y la justicia cuando recibe su titulo sino que lo ha sido siempre y así seguirá.

Erika Silva